Idioma original: Coreano.
Actores principales: Jung EunJi, Seo InGuk, Hoya y Song JongHo.
Género/características: Drama, romance, comedia y escolar.
Episodios: 16.
Duración aprox. de los episodios: 0:45 hs.

Cuenta la historia de seis antiguos amigos de secundaria de una escuela en Busan, que se reúnen de nuevo en el 2012 y traen a la memoria 1997, cuando aún eran estudiantes de secundaria.
Trasladándose entre los años 90 y hoy, la historia se centra en la vida de SiWon Sung (EunJi Jung), que idolatra a la boyband H.O.T., y sus 5 amigos de la secundaria.

La protagonista se me hizo extraña. Al principio me sentí identificada con ella por el fanatismo que tenía hacia H.O.T. —claro que, definitivamente, ella era mucho más extremista que yo—. Como dije, me gustó ver el avance que sufre, y cómo va dejando atrás ese fanatismo tan intenso para concentrarse en los asuntos de su propia vida. Es un personaje que cambia muchísimo desde el comienzo hasta el final y eso siempre es entretenido de ver.
Sin embargo, sentí mejorable su actitud en el romance: siempre muy fría y seca. Me molestaba su manera de ser con el protagonista masculino, ya que él siempre estaba cuidándola y ella aparentaba indiferencia. Ni siquiera le agradecía, o intentaba ser más amable. Y ya ni hablar de cuando ponía su «cara inexpresiva»: me sacaba de quicio por completo. Además de lo tonta que era a veces el personaje, aunque eso suele ser una característica bastante común en las protas de dramas coreanos.Para rematar, no sentí que estuviera verdaderamente enamorada de alguien, la actriz no logró transmitirme eso. Salvando alguna escena de romance que estuvo linda —gracias a él, porque como dije, ella no aportaba mucho en ese sentido—, para lo que las series coreanas me tienen acostumbrada, no llegó a un buen nivel.
Sobre el protagonista y su hermano, a pesar de que ambos me gustaron, tampoco me deslumbraron como personajes. El resto, sin embargo, me agradaron más. La mayoría de los personajes son muy divertidos y aportan lo suyo a la trama. Una interpretación que me llamó la atención en especial fue la del padre de la protagonista: muy creíble, igual que la relación con su hija. Me cautivó que la familia no fuera perfecta, ya que en ese sentido es muy realista. Y la pareja secundaria me conquistó con su gracia, sobre todo por el lado de él y su timidez con las mujeres.
El fuerte de esta serie es sin duda su realismo y humor, si bien existe también una gran dosis de drama. Se tocan cuestiones difíciles como sobrellevar un cáncer o el fallecimiento de un familiar, que contribuían a agregarle seriedad y la crudeza de la vida, aportando así a la autenticidad que transmite. Y temas como la fraternidad y la amistad fueron posiblemente de mis puntos favoritos.Es además una serie muy dinámica: siempre está ocurriendo algo y, por tanto, la trama es muy fluida. Por su parte, la diversión coopera mucho con este aspecto. Tiene unos grandes momentos de humor, capaces de hacer reír sin esfuerzo, y otro tantos que lo intentan pero que no llegan a ser divertidos; de todas formas, es un componente a destacar.
Por otro lado, la música es apropiada, pese a no ser de esas bandas sonoras que me dan ganas de volver a escuchar incluso luego de terminado el drama. Me resultaron curiosas todas las referencias que hacen a los grupos de Kpop, tanto de aquella época como de la moderna, que normalmente tenían que ver con los mismos actores que estaban allí trabajando. De igual modo, representaron muy bien el enfrentamiento entre clubes de fan que, por desgracia, sigue existiendo hasta el día de hoy, y no solo en Corea.
Y, otro detalle que me gustó, fue el pequeño análisis que se hace al final de cada episodio sobre el periodo de la vida que atravesaban los personajes durante ese capítulo, sobre las dificultades de los adolescentes y el cómo van superándolas. Sin ser una parte que sumara al relato, sí ayudaba a que el espectador conectara con lo que estaba aconteciendo.
Una trama algo simple pero muy realista y con aspectos poco vistos. Con gran humor y drama, aunque en cuanto al romance de la pareja principal no me convenció —culpa de lo insulsa que era ella en el ámbito amoroso—. De cualquier forma, se puede disfrutar mucho.
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—La ley de la naturaleza. Un chico se convierte en hombre, y una chica se convierte en mujer. Pero si él se convierte en hombre mientras ella aún se está convirtiendo en mujer, el problema está en ese lapso de tiempo.
































