martes, 4 de marzo de 2014

Reseña: Tomboy

Título: Tomboy.
Título original: Tomboy.
Idioma original: Francés.
Director: Céline Sciamma.

Actores principales: Zoé Héran, Malonn Lévana y Jeanne Disson.
Género: Drama.
Año: 2011.
País: Francia.
Duración: 1:22 hs.
Laure, una niña de 10 años, se muda con sus padres y su hermana pequeña a un nuevo vecindario. Allí, hace nuevos amigos y el verano transcurre entre juegos y risas. Sin embargo, Laure tiene un secreto: se hace pasar por un chico, Michael. 

Lisa, una chica del grupo, se enamora de ella creyendo que es Michael, lo que dará pie a situaciones comprometidas. 

¿Durante cuánto tiempo podrá Laure hacer creer a los demás que es en realidad Michael? ¿Cuáles serán las consecuencias cuando se descubra su engaño?

(Se ha modificado el 25/08/2017)
Hubo una época en la que me interesé mucho por tramas sobre chicas tomboy, y por casualidad me topé con esta película. Había visto ya unas cuantas antes y lo cierto es que me imaginaba encontrarme con algo bastante similar, ya que las historias de este tipo son predecibles. Y aunque lo cierto es que no se salió mucho del patrón que esperaba hallar, me gustó. Primeramente porque me agradan este tipo de tramas, y además como en este caso la protagonista era una niña, ver la situación desde su perspectiva lo hace mucho más inocente y tierno.

Como digo, es una historia dura, pero que desde la perspectiva contada tiene una especie de filtro que hace parecer todo un poco más inofensivo. Esto, de cualquier forma, no evita que veamos a nuestra protagonista sufrir —porque los niños pueden ser muy crueles, para qué negarlo— y que nos haga reflexionar sobre cómo actúan los personajes y cómo actuaríamos nosotros en su posición.


Los personajes están muy bien. En lo personal, me gustó mucho la protagonista, Laure, y me sentí muy encariñada con ella desde el primer momento. Es cierto que en ocasiones se la ve quizá algo inexpresiva, pero creo que a pesar de eso logran transmitir muy bien las emociones que está sintiendo, lo que desea y lo que planea. 

Si bien el resto de niños son un buen conjunto, yo quedé especialmente encantada con la familia de Laure, y en concreto con su hermana menor. La relación que tenían era simplemente adorable y me enternecía por completo. Todo el entorno familiar es muy amoroso y me pareció fantástico que se recalcara el notable aprecio que se tenían todos entre sí, y que la protagonista siempre fue apoyada en sus gustos.

Me encantó ver cómo en la seguridad de su casa, Laure se muestra mucho más suelta, infantil y relajada, contrastando con su actitud frente a sus nuevos amigos, donde claramente tiene que fingir y está constantemente tratando de encajar con el personaje que ella misma creó. Es curioso ver la forma en que toda esa nueva situación la va afectando desde ambos lugares.

Las actuaciones me convencieron. Hubo muy buena conexión entre la actriz principal y la que interpretaba a su hermana, lo que conseguía que sus escenas fueran muy buenas, parecían perfectamente hermanas de verdad, actuando muy naturalmente, y de igual modo con los padres. Por otra parte, la breve relación amorosa, a pesar de no ser de mis puntos favoritos de la historia, creo que es bastante convincente y que fue bien llevada. 

La naturalidad es justamente uno de las grandes virtudes de esta película. Los diálogos, las acciones y las interacciones entre los personajes se sienten casi espontáneas, y esto facilita mucho a que se pueda conectar con ellos rápidamente —en particular con las niñas, que se roban la pantalla cada vez que aparecen.

En general, la sencillez es algo que caracteriza a esta obra en casi todos sus aspectos. Su simpleza queda bien, no obstante, y para alguien que no este buscando una película trepidante puede ser uno de sus elementos más positivos. Todo ocurre en un ritmo muy lento y tranquilo —algo que, a pesar de lo poco que he visto, parece ser típico del cine francés—. Sin embargo, no lo sentí aburrido, ya que consigue mantenerte expectante acerca de qué sucederá y cómo. 

Relacionado a esto, me llamó mucho la atención su falta de musicalización, puesto que, si no recuerdo mal, la única escena en que se escucha música de fondo es cuando los personajes están escuchándola y bailando a su ritmo. El resto de la película transcurre simplemente con los sonidos propios de la escena, sin nada más. Este detalle permite que el espectador se concentre mucho en lo que está viendo, sin que la música transmita cierto sentimiento en particular, todo lo que se percibe es a través de las acciones, miradas y silencios del personaje —que por cierto, hay varias escenas que transcurren justamente así, ausentes de diálogo—. Igualmente, logra volverse bastante intimista de esa forma.

El final puede resultar predecible, pues desde el primer momento se puede adivinar cómo acabarán las cosas. En lo particular, si bien no me gustó el accionar de cierto personaje en la conclusión, lo veo entendible, y creo que fue un desenlace correcto. La escena final me gustó mucho, fue el correcto toque esperanzador que una película como esta necesita, por lo que en general, quedé satisfecha con ella. 

Es una película linda, muy tranquila y sencilla, con un tema complicado y algunas partes duras, pero que se vuelve un poco más tierno al tratarse con niños de protagonistas y con un excelente reflejo de un buen entorno familiar. Si bien no la considero especialmente buena, sí lo suficiente como para recomendarla a aquellos que disfrutan con obras de este estilo.


Escucha… No hago esto para herirte ni para darte una lección. Estoy obligada. ¿Entiendes? No me molesta que juegues a ser varón. No vale la pena. Pero esto no puede continuar

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