Mostrando entradas con la etiqueta Manga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Manga. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de junio de 2022

Reseña: Blood lad

Título original: Buraddo Raddo. 
Título en español: Chico de sangre.
Autor: Yūki Kodama.
País: Japón.
Año: 2009.
Tomos: 17.
Género/características: Acción, comedia, sobrenatural, romance.
Adaptación: Anime + OVA.
Blood Lad cuenta la historia de Staz —un vampiro jefe de un distrito del surrealista «Mundo de los Demonios», el cual está encantado por la cultura del mundo humano (principalmente Japón)— y Fuyumi, una chica normal que termina por accidente en el mundo de los demonios a través de un portal.

Luego, tras reunirse entre sí y sufrir algunos contratiempos, Fuyumi es asesinada por una planta carnívora y se convierte en un fantasma; esto hace que Staz asuma la responsabilidad y le prometa a Fuyumi devolverle la vida, cueste lo que cueste.

Después de ver el anime basado en este manga y que me gustara bastante, quedé con muchas ganas de saber cómo seguía, ya que la animación no concluye la historia. Así fue que comencé con la lectura: entusiasmada y ansiosa por conocer más.

El argumento no es en exceso original o complejo, sin embargo, son sus personajes y el tono poco serio los que lo vuelven muy disfrutable. Del mismo modo, es interesante apreciar cómo va cambiando de objetivo de una forma muy fluida y sin que el lector se dé casi cuenta. Un problema desemboca en otro y ese a su vez en otro, y al final el propósito original queda prácticamente olvidado, mientras que los personajes intentan resolver lo que se ha originado entretanto.

El protagonista es sin duda quien se roba la atención desde el principio: su actitud despreocupada, divertida y friki lo hacen entrañable y muy divertido. Aunque no es solo él, casi cualquier personaje que aparece es tan particular y carismático que gana en seguida el afecto del lector. Además, son muy diferentes entre sí, por lo que arman un conjunto muy curioso.

Y otro aspecto que me resultó llamativo fue cómo se reparte el progreso de la trama entre sus diferentes personajes. Existe un grupo principal, no obstante, algunos de los secundarios desaparecen durante breves periodos para que la acción se centre en otros, y luego regresar. Incluso los protagonistas en ciertas circunstancias son relegados a un segundo plano. Me cautivó esa utilización de sus personajes, ya que les otorgaba el espacio para que cada uno pudiera lucirse.

Quizá, mi mayor decepción fue la protagonista. Ella se ve opacada todo el tiempo y, al tener un aporte tan pobre a la historia, no se la echa en falta cuando no está. Aun así, me agradaba y se me hacía muy tierno de su parte el que estuviera siempre cuidando y preocupándose por los demás, pero también es verdad que me sacaba de quico con su actitud tan pasiva.

Por su parte, el romance tampoco fue de mis aspectos favoritos. No me convenció cómo fue desarrollado: confuso y algo torpe. Los personajes no entendían por completo sus propios sentimientos y, cuando por fin lo hacen, no se toma el tiempo de mostrárselo al lector. Sobre todo por parte del protagonista: durante el transcurso del argumento no se percibe en él ningún interés amoroso, razón por la cual resulta un tanto extraño cuando, en el desenlace, decide corresponder los sentimientos de una de las chicas.

El ecchi fue otro rasgo que hubiese preferido que no estuviera. Debo decir que en un principio no me molestó en lo absoluto, e incluso me llegó a divertir; sin embargo, al avanzar me encontré con otras escenas donde se explotaba más este recurso que no me gustaron nada: desde mi perspectiva fueron innecesarias y carecieron de gracia. Al menos no fue algo en lo que se hiciera hincapié y que terminara por arruinar la historia y su comedia. De hecho, en una parte aparece un anciano que hará de maestro, y yo estaba con miedo de que fuera el típico pervertido que muchos anime y manga usan, pero, por suerte, no fue el caso.

Pese a no explorar demasiado el mundo demoníaco —que hubiese estado genial—, me agradó que, cuando explicaban temas que tenían que ver con este, lo hicieran a través de dibujitos en lugar de que un personaje diera una larga charla didáctica. No solo era divertido y más sencillo de entender para el lector, sino que iba muy bien con el estilo general y la personalidad del protagonista. Otro detalle que le sumó —y que podría haber tenido mayor aprovechamiento— fueron las habilidades especiales de cada personaje, o el tema de la unión entre mundo humano y demonio. En definitiva, existían varios elementos que, sin un gran destaque propio, aportaban para darle ese toque especial que volvía a esta obra tan entretenida.

El dibujo fue otro componente que me atrajo. Se notaba cuidado y con un buen dominio de la anatomía y la vestimenta. También poseía un apropiado manejo de las expresiones, un variado diseño de personajes —ayudando a la individualidad de estos— y fondos atractivos cuando eran necesarios. En conjunto: un gran trabajo, quedé muy conforme con este apartado.

Al ser el protagonista un friki del anime, manga y videojuegos, había muchas referencias a grandes obras que cualquiera mínimamente entendido podía apreciar y divertirse con ellas. En lo personal me hacían mucha gracia las menciones a Dragon Ball, e incluso las imitaciones de los ataques de esta serie. Asimismo, me encantó que en cierto momento los personajes buscaran soluciones a los problemas que tenían leyendo mangas. Sentí que los hacía un poco más cercanos.

Por su parte, me pareció que la extensión fue la adecuada para la historia que presenta. Su ritmo ágil y el pasar de un obstáculo a otro sin estancarse evitaba que se percibiese tediosa o repetitiva. Si bien en lo personal me habría agradado una mayor exploración del mundo, considero que tal y como está es muy correcto de igual forma.

Con respecto a las batallas, un elemento clave en esta clase de tramas, fueron un tanto diferente a lo que esperaba. Creí que me encontraría con peleas intensas y llenas de emoción, pero no fue el caso. Fiel a su estilo, los enfrentamientos, incluso en los que los personajes se juegan la vida, no estaban cargados de tensión. Aquí los personajes harán trampa, huirán o jugarán en equipo si es necesario, no existe esa solemnidad por el combate uno a uno que se puede apreciar en otras obras. Y lo cierto es que, aunque no fue lo que anticipaba, tampoco me disgustó para nada.

Por el contrario: el combate final sin duda lo disfruté mucho. Me fascinó que no recayera la responsabilidad por completo en el protagonista, sino que fuera un esfuerzo conjunto, sin dejar de utilizar humor en ningún momento. Muy entretenido de leer.

Con respecto a la conclusión: tiene un cierre satisfactorio. Queda solo un pequeño detalle que se resuelve sin que se desvele el cómo; no obstante, es algo sin relevancia para la trama, de manera que el lector puede imaginarse lo que prefiera —y, por si causa curiosidad, me refiero a lo que sucede con el corazón de Akim—.

Por otra parte, su último capítulo —lo que es el cierre en sí de la historia— fue conflictivo para mí. Entendí que era la única opción en ese contexto, pero no pude evitar sentirme un poco triste, después de todo lo que había ocurrido. Así que, pese a ese toque agridulce, quedé conforme con cómo finalizó, y me la pasé estupendo leyendo este manga.

Si bien no es una trama muy profunda o que innove en demasía, quedé muy contenta e impresionada con la cantidad de giros argumentales que no me esperaba, además de sus carismáticos personajes y el excelente ritmo. En resumen: muy ameno y totalmente recomendable.



sábado, 29 de agosto de 2020

Reseña: Seiten no hekigan

Título original: Seiten no hekigan.
Título en español: La materia de ojos azules.
Autor: Asaka Takishima.
País: Japón.
Año: 2012.
Tomos: 1 (cancelada).
Género/características: Fantasía/ciencia ficción, escolar, vida cotidiana, comedia.
Adaptación: No.

Incluso después de un mes de la transferencia a su nueva escuela, Natsuki mantiene las distancias con sus compañeros de clase. Su amiga de la infancia, Haruka, siempre trata de animarla a ser más sociable, pero ella simplemente la rechaza.

Un día, mientras Natsuki evade una clase y va a comer a la azotea de la escuela, una sustancia gelatinosa cae justo encima de ella. Luego... ¿la sustancia se transforma lentamente en una chica? Una extraña relación entre Natsuki y su nueva amiga alien comenzará entonces.

Tenía mis esperanzas con este manga, pues a pesar de no haber leído la sinopsis —como suelo hacer con estas obras poco conocidas— su portada y estilo de dibujo me inspiraban confianza. Y, aunque su argumento fue más extraño de lo que esperaba, me encontré con algo similar a lo que me había imaginado, por lo que me gustó.

La trama, como digo, comienza inusual, puesto que el elemento paranormal aparece de forma sorpresiva —si no se lee la sinopsis, claro— y rara, chocando con la normalidad que muestran las primeras viñetas. No obstante, pese a volver su credibilidad más frágil, se lo trata con un acertado humor, que prepara al lector de buena manera para lo que seguirá en el resto de la historia.

Luego de este suceso se vuelve —dentro de lo que su toque sobrenatural le permite— muy cotidiana y amena. El hecho de que haya una extraterrestre es un dato que queda en un segundo plano la mayor parte del tiempo, mientras que lo relevante es cómo sus personajes se enfrentan a diferentes situaciones de la vida diaria.

Y, en cuanto a los personajes: quedé satisfecha con ellos. Ambas protagonistas tienen suficiente carisma; son simpáticas y divertidas, creando un fantástico dúo para una trama como esta. Si bien su relación comienza de forma abrupta y, por el lado de Natsuki, obligada por la situación, se adaptan genial la una a la otra y nace en ellas un amor fraternal muy lindo de ver. Es cierto que llegan a opacar al resto de personajes y que ningún otro destaca en lo absoluto, aunque, para lo que iba de la historia, me pareció apropiado que solo se centrara en ellas.

Los sucesos que ocurren al principio son bastante tranquilos. Se podrá apreciar a las protagonistas en su vida escolar, haciendo nuevos amigos y ayudándose la una a la otra, todo en un ambiente simple pero agradable. Sin embargo, siempre hay presentes algunos misterios. En lo personal, el suceso oculto del pasado de Natsuki no resultó tan impactante como ella lo hacía ver; aun así, creo que fue correcto que los demás personajes fueran conscientes de ello y que a su vez se pudiera entender lo importante que era para ella. A pesar de tener grandes repercusiones, se lo trató de modo acertado.

Luego, por otra parte, estaban los misterios que escondía Aoi. Por desgracia, el manga fue cancelado antes de que estos se pudieran revelar, por lo que el lector se quedará sin saberlos. Y por la misma razón, al final, cuando se empieza a inclinar hacia el lado sobrenatural, se siente un poco fuera de lugar. Al no poder terminar de desarrollarlo como debería, lo que ocurre queda algo extraño en comparación con el camino que estaba tomando la trama con anterioridad.

Posee también algunas situaciones peculiares o exageradas, que son bien aprovechadas para el humor. Y es que respecto a ese tema quedé muy conforme: la comedia no es pretenciosa y funciona fantástico, al menos conmigo. Aunque tampoco es una obra que se centre en exceso en ese aspecto, así que no hay que esperar que haga reír con cada página. No obstante, como a la mitad del tomo tiene unos yonkoma (manga de 4 viñetas) con momentos graciosos de ambas protagonistas que, junto a las caras que ponían a veces, podían llegar a ser muy divertidas.

En general, el dibujo me pareció correcto. Si bien no es especialmente detallado ni original, sí es muy limpio, cuidado y con un buen uso del sombreado. Considero que le iba adecuado a la historia y, en lo personal, me ayudaba a mantener ese sentimiento de simpleza. Además, a pesar de centrarse en los personajes y sobre todo sus expresiones, los fondos tampoco estaban nada mal.

En fin, me dio mucha pena enterarme de que había sido cancelado, ya que estaba enganchada y me intrigaba saber sobre los secretos de Aoi, pero queda sin resolución. Así son las cosas: algunas obras triunfan, se lo merezcan o no, y otras, de igual manera, fracasan.

Es un manga muy disfrutable, sencillo y entretenido, que podría haber dado mucho de sí si se le hubiese dado la oportunidad de continuar. Y, de cualquier modo, tal y como está sirve para pasar el rato sin grandes pretensiones, siempre que se vaya preparado para no obtener una conclusión.



viernes, 17 de agosto de 2018

Reseña: The sleepy residents of Birdcage Manor

Título original: Torikagosou no Kyou mo Nemutai Juunintachi.
Título en español: Los adormilados residentes de Birdcage Manor.
Autor: Yukako Kabei (historia) y Rihito Takarai (ilustraciones).
País: Japón.
Año: 2007.
Tomos: 3.
Género/características: Drama, romance, comedia, psicológico.
Adaptación: No.

Kizuna es una chica de 16 años que se dedica a recorrer la ciudad de noche, coqueteando con hombres adinerados de mediana edad para sacarles su dinero. 

A pesar de la emoción del día a día, Kizuna está insatisfecha con su vida cotidiana hasta que Yuki Inoue, otro residente de «Birdcage Manor», se acerca ella con una propuesta de trabajo: modelar desnuda para el primo de Yuki, un pintor llamado Asai Yusei.

Al comenzar con este manga no estaba segura de lo que me iba a encontrar, pues su sinopsis y portada me daban dos vibras muy diferentes. Y, pese a no tener expectativas, por supuesto, esperaba que me entretuviera; por fortuna, sin ser una maravilla, lo consigue.

El argumento empieza siendo prometedor, no en exceso original, pero proporciona el suficiente interés. Sin embargo, considero que podía haber dado mucho de sí si se lo explotaba de mejor forma, que no fue el caso. Si bien nunca se vuelve aburrida o baja en demasía su calidad, mi entusiasmo disminuyó al darme cuenta que se estaba inclinando hacia el romance.

Que no se mal entienda, yo disfruto con una buena historia de amor, no obstante, aquí había indicios que me hicieron pensar que podía encontrarme con un misterio, o, al menos, una contundente profundidad en la psicología de los personajes —que se intenta dar con los protagonistas, pero no llega—.

Los tres personajes principales son cautivadores y curiosos, me agradaron bastante cada uno de ellos, y por eso mismo es que esperaba conocerlos a fondo. En especial me pareció que Yuki podía haber tenido un mayor aprovechamiento, pues sentí que tenía el potencial, y —para mi decepción— al final quedó allí como un simple recurso cómico, apoyo y el tercero en discordia de la pareja. 

El protagonista, Asai, es a quien se conoce mejor. Él, en contraparte a su primo, es fácil de comprender: los sucesos ocurridos en su pasado son los que en gran parte definen su personalidad. Justo por eso, y como una apreciación personal, sin considerarlo un mal personaje, a mí se me hizo mucho menos llamativo que Yuki.

En cuanto a la protagonista, Kizuna, creo que estuvo a un término medio: si bien a lo largo de la historia se va revelando circunstancias de su infancia que llevaron a convertirla en lo que era al principio del manga y, en general, su evolución me resultó muy correcta, también se le podría haber sacado mayor provecho.

Hubo algún otro personaje por ahí, pero ninguno destaca además de los tres principales y, de nuevo, a mi parecer ellos podrían haberle aportado a la trama un agregado que la hubiese nutrido mejor. Ver más facetas de Kizuna con sus amigas, y no siempre rondando a Asai, por ejemplo. O conocer la relación de Asai con el resto de su familia podría haber sido atractivo para el lector.

Por otra parte, algunos eventos ocurridos fueron un poco extraños, pues no tenían nada que ver con lo que se venía contando y te hacían pensar «¿por qué me estás mostrando esto?, ¿por qué me interesa?». Y al final no llevaban a ningún lado, o eran excusas para provocar una situación a futuro entre los protagonistas. En mi opinión, sobraban por completo o deberían haberse incorporado de otra manera.

Con el dibujo, aunque me gustó, tuve cierto problema. La mayor parte me convenció: había una buena cantidad y calidad en los fondos, variedad en la ropa y sus detalles también estaban geniales, el cabello de los personajes se veía bonito y sus expresiones exageradas le iban bien a las escenas en las que se utilizaban. Mi inconveniente fue que en ocasiones había pequeños fallos en la anatómica que hacía que los personajes se viesen raros, y me distraía, sobre todo porque no era algo constante. Aun así, al avanzar pude ignorarlo y quedarme con lo positivo. 

Para mi sorpresa —ya que me esperaba un drama intenso— poseía un buen humor; me llegué a reír algunas veces con las ocurrencias de los personajes. Como mencioné, Yuki solía ser el encargado de amenizar el ambiente, y lo hacía estupendamente. De cualquier forma, el romance y el drama estuvieron muy presentes, y pese a que no me llegó a emocionar, ambos elementos estuvieron tratados de manera apropiada.

En términos generales, quedé a gusto con esta obra. Es verdad que me hubiese complacido que se aprovechara al máximo su potencial, pero tal como está me entretuvo, me enganchó y lo disfruté, por lo que me conformo.

Y ya respecto al final: ya a medida que avanzaba se iba volviendo cada vez más fácil de adivinar, y llegada su conclusión tenía bastante claro qué era lo que iba a ocurrir, y es justo lo que pasa. Es en cierto modo predecible y también tiene algo un poco forzado, no obstante, resulta en un desenlace adecuado.  

Como extra, mientras buscaba los datos, descubrí que originalmente este manga era una serie de novelas ligeras —escritas por la misma autora— y eso tuvo mucho sentido. Asumo que en los libros se debe desarrollar mejor todo y que aquí resumieron la idea, y es por eso que se siente como si le faltaran cosas. Me habría gustado leerme las novelas, sin embargo, fue imposible encontrarlas en español —al menos por el momento—.

En resumen, es una obra que me pareció correcta, con aspectos de la trama y personajes interesantes, pero que no llega a resaltar tanto como esperaba. Se desaprovechan temas que, de haber sido explorados, podrían haberle sumado bastante a la historia.



viernes, 30 de marzo de 2018

Reseña: Mamacolle

Título original: Mamakore.
Título en español: Mamacolle.
Autor: Ema Tooyama.
País: Japón.
Año: 2006.
Tomos: 4.
Género/características: Comedia, romance, fantasía, escolar, drama.
Adaptación: No.

Tamae es una chica de secundaria baja y hay una cosa que es lo que más desea tener: un bebé. No un hijo, sino a la nueva mascota que se ha descubierto llamada «bebé». Son cariñosos, blanditos, redondos y hasta entienden el idioma humano, aunque no lo hablan.

Todos en su colegio tienen uno menos ella y su compañero de clases Yousuke, el cual está muy enamorado de ella aunque Tamae no se da cuenta. Un día se encuentra a tres «bebés» en un río y decide adoptarlos, pero estos bebés tienen algo peculiar... ¿Qué ocurrirá con ellos?

Debo decir que no esperaba gran cosa con este manga, dado que solo quería algo ligerito que me divirtiera y ya, y eso es justo con lo que uno se puede encontrar en Mamacolle.

La trama es, a grandes rasgos, simple. Lo de estas pequeñas mascotas llamadas «bebés» me pareció curioso y podría haberse desarrollado mejor, no obstante, decidieron ir por el camino sencillo. De cualquier forma, no estuvo mal; ya que no quisieron arriesgarse con la historia de los bebés, terminé disfrutando en mayor medida el romance y la amistad entre el grupo de personajes principales.

Estos resultan agradables y divertidos, lo que por supuesto le viene excelente al manga, pero no destacan. No se profundiza en ningún personaje y no se los llega a conocer en verdad, más allá de lo superficial. Por lo tanto, se sienten muy planos y poco llamativos. Básicos, en resumen. Y como no se conecta con ellos, en algunas ocasiones lo que les sucede llega a ser irrelevante para el lector.

Los protagonistas son bastante típicos de este tipo de obra y por ello, si bien no resaltan, tampoco quedan mal. Ambos son en extremo bondadosos, y siempre se esfuerzan por ayudar a los demás, aunque en realidad no tienen algo que los caracterice o los vuelva interesantes. El resto del elenco de personajes no aporta elementos individualmente, no obstante, como conjunto le suman humor y unas buenas escenas de amistad.

El antagonista, por desgracia, fue muy pobre cumpliendo su rol, a pesar de agregar sus momentos de comedia. En general, los problemas que surgían eran simples y se solucionaban de forma rápida, volviéndolo una lectura ágil y, sin embargo, poco emocionante.

El desarrollo del romance estuvo correcto, a un ritmo acertado y mezclado con otros asuntos, justo como me gusta. Se complementa además con el compañerismo mostrado, tanto del grupo de amigos como con los pequeños bebés. El humor, por su parte, está bien llevado; pese a tener algunas ocasiones en que no funciona, quedé satisfecha con la comedia planteada.

En varias ocasiones descarrila en cuanto al realismo, sobre todo con el antagonista y el final. Parece como si se quisiera evitar crear situaciones de mayor complejidad para seguir avanzando, o explicar mejor lo que se necesita para desarrollar el problema principal, buscando dejar el argumento tan elemental como fuera posible. Este aspecto, sumado a sus personajes y trama faltos de carácter hacen que no te termine de adentrar en la historia. Y, por tanto, el poco drama que posee no tiene el efecto deseado, pese a que no se centra para nada en él.

En realidad, aunque entretiene y puede divertir a cualquiera que disfrute de su género, se aprecia que, sin dudas, se trata de un manga bastante infantil; por tanto es más probable que complazca a niños o preadolescentes, justo por lo recién mencionado: su falta de interés en darle algo de profundidad.

Respecto al dibujo puedo comentar que es el típico de los shoujo: con los ojos súper grandes, nariz casi inexistente y demasiadas líneas en el cabello. No es un estilo que me guste demasiado —sobre todo aquí, que se exagera—, pues me parece que aniña a sus personajes en exceso, pero es bonito y apropiado para este tipo de obras. Los fondos no son muy elaborados, suelen ser sencillos o utilizar algún diseño con estrellas u otro patrón. Sin embargo, lo que menos me agradó fue que en ocasiones las páginas estaban recargadas de viñetas, decoraciones y diálogos, haciendo que la lectura fuese algo confusa. Por otra parte, el diseño de personaje tampoco fue audaz: todos eran casi iguales y, si dos personajes llevaban cabello similar, se podían confundir con facilidad.

En cuanto al final, acabó por ser decepcionante. Esperaba una explicación para cierto tema misterioso que se conoce desde el primer tomo y, aunque se lo soluciona, realmente no se aclara por qué sucedía. De cualquier manera, el resto está adecuado y es un buen desenlace para los demás temas.

Resulta un manga agradable de leer, con sus momentos divertidos y tiernos, pero que no sobresale del resto y termina siendo fácil de olvidar.



sábado, 22 de abril de 2017

Reseña: Tokkô

Título original: Tokkô.
Título en español: Fuerza especial de seguridad pública («Tokkô» es la abreviatura en japonés)
Autor: Tôru Fujisawa.
Año: 2003.
Tomos: 3.
Demografía/Género: Seinen, acción, horror, fantasía, gore.
Anime/película: Sí, anime.

Ranmaru Shindô es un investigador de Tokki (División de las Tropas Móviles Especiales de Investigación), grupo al que se une para investigar un sangriento caso que aconteció en un complejo de departamentos ubicado en Machida; allí murieron casi todos sus ocupantes, incluyendo a sus padres, razón por lo cual Shindô jura cobrar venganza. 

Al pasar un tiempo comienza a pensar que no logrará nada, pero un día conoce a una mujer misteriosa que ha visto en sus sueños. La chica trabaja en la Sección 2 de Tokki mejor conocida como Tokkô—; ella al darse cuenta de que Shindô es especial lo integra a la Sección 2. A partir de entonces, su vida dará un cambio drástico.

Tenía bastantes ganas de volver a leer algo de terror en el manga, y cuando me encontré con esta serie corta decidí darle una oportunidad. Una parte de mí sabía que iba a ser mala, pero la otra quería tener esperanza, porque, «si tenía un anime algo bueno debía de esconder». Pero no, luego de haberlo leído me pregunto cómo es que llevaron este manga al anime y otros infinitamente mejores no tienen adaptación animada.

Como sea, lo que trato de decir es que no me gustó. La historia quizá es lo más rescatable; puesto que —a pesar de tener un montón de errores y dejar mil cosas sin resolver— la idea es interesante y si se hubiese enfocado de otra forma, con mejores personajes y desarrollo, seguro habría salido algo mucho mejor.

Los personajes son desastrosos. No solo terriblemente faltos de personalidad, sino que no transmiten nada, les falta sentido común y en general se sienten terriblemente falsos. No obstante, lo peor para mí fue esta estupidez constante que conseguía frustrarme extremadamente rápido. Es que, por poner un ejemplo, ¿de verdad habría alguien tan idiota de ir a buscar a un demonio totalmente desarmado? Todo era un gran cúmulo de tonterías que provocaba que pareciera casi una parodia.

Como digo, hay un montón de situaciones absurdas y que hacen que el realismo de esta serie sea nulo —y por supuesto no me refiero al elemento fantástico que tiene—; pero creo que lo más grave era que los personajes parecían tener un problema de comprensión. No quiero desvelar mucho, pero no podía entender cómo si había personajes que sabían cómo luchar contra los villanos, no compartían la información que tenían para que todo el mundo —o al menos, el resto de los integrantes de las fuerzas especiales de investigación— supieran cómo combatirlos también. No sé, me parecía una buena idea para evitar que decenas de investigadores murieran intentando enfrentarse de manera inútil contra ellos mientras los de Tokkô aparecían. Y no hay que olvidarse de la falta de comprensión de estos investigadores de seguir utilizando un método que ya les dijeron que no sirve, en vez de uno efectivo. De todos modos, ¿qué podían perder, además de la vida?

También, la forma de presentar los problemas o de contarle al lector qué era lo que estaba sucediendo arruinaba totalmente cualquier tipo de inmersión que hubiese conseguido anteriormente. Prácticamente, leer toda la historia como el monólogo de un personaje era casi tan anticlimático como si el autor hubiese puesto «esto fue lo que sucedió:» y un gran bloque de texto explicando todo. Así como también era muy ridículo que un personaje se guardara información haciéndose el misterioso cuando, no solo el lector se lo podía imaginar desde hacía tiempo, sino que era relevante para la seguridad de los demás. Pero bueno, vale la pena arriesgar vidas para parecer intrigante, ¿cierto?

Y aunque no todo es tan previsible, la idea no es tan original como para realmente sorprender. De hecho, es bastante fácil adivinar más o menos lo que va ocurriendo antes de que el protagonista se dé cuenta —y el personaje de turno haga su monólogo para explicarlo y que quede bien claro—.

Otro detalle que tiene es que en el momento preciso —por casualidades de la vida, ni un segundo antes ni uno después— aparece un personaje para salvar a otro de los protagonistas en peligro. No obstante, siendo sincera, de entre todos los errores que tiene esto no es algo que me moleste especialmente, muchas obras tienen este recurso, y si bien no me gusta, al menos es algo que puedo ignorar.

Sin embargo, intenta —recalco: intenta— tener momentos de comedia que fallan estrepitosamente. Además de agregar un poco de ecchi innecesario y que no aporta nada. Ambas cosas se sienten forzadas en una historia que busca ser oscura.

Y ese es otro punto, el manga no consigue transmitir nada. Al menos a mí me dejó totalmente indiferente, y esto mucho tiene que ver con la gran falta de carácter de los personajes, así como también que al ser tan poco creíble en tantos aspectos era muy difícil meterse en la historia que quería contar. Por tanto, me pareció que su exceso de gore era un intento desesperado de provocar alguna reacción, y —salvo alguna parte del tercer tomo— vuelve a fallar.  

Respecto al dibujo, por desgracia tampoco se salva. No es horrible, pero no llega a ser bonito. Muchos de los fondos son fotografías o simplemente en blanco, y el diseño de personajes —además de que no me agradó— era muy similar entre todos y se confundían fácilmente unos con otros. Sumando el que sus expresiones eran casi las mismas todo el tiempo.

Es una pena, porque al empezarlo admito que el prólogo dentro de lo que es esta obra me gustó. Pero ya una vez que comienza la historia del protagonista todos sus defectos salen a la luz y se vuelve peor a medida que avanza.

Y para darle el toque final, la trama está sin terminar. Al autor le pareció que en el tomo 3 en lugar de darle un cierre a la historia, comenzar a contar la vida de otros personajes era buena idea. De cualquier forma, por lo que estuve averiguando, 10 años después de la publicación de este manga lanzó Tokkô zero, una secuela —o precuela, no lo sé— que al parecer ya terminó, pero no hay casi ninguna información sobre ella en internet. Lo poco que conseguí decía que la trama tampoco tiene un fin en esa nueva historia, así que ¿qué más da? Para resumir: ahórrense esta obra. 

Para nada recomendada. Mal desarrollo de la historia, terribles personajes, situaciones absurdas por doquier y para peor no tiene un desenlace del problema que propone. Una pérdida de tiempo. 

lunes, 6 de febrero de 2017

Reseña: Kaichou wa maid-sama!

Título original: Kaichou wa maid-sama!
Título en español: ¡La Presidenta del Consejo Estudiantil es una Maid-sama!
Autor: Hiro Fujiwara.
Año: 2005.
Tomos: 18.
Demografía/Género: Shoujo, comedia, romance, drama, escolar.
Anime/película: Sí, anime y OVA.

La preparatoria Seika era un lugar sólo para hombres, pero recientemente se ha convertido en un colegio mixto, contando con apenas 20% de mujeres, ante un 80% de hombres. Allí, Misaki Ayuzawa toma en sus manos el poder, para hacer sentir seguras a las chicas, convirtiéndose en la presidenta del consejo estudiantil.

Después de ser elegida, se gana entre los alumnos varones una muy mala fama de dictadora feminista, por lo que muchos la odian. Sin embargo, a pesar de su apariencia ruda, Misaki trabaja a medio tiempo en un Maid Caffé Latte. Desafortunadamente, Usui Takumi, el chico más popular del colegio (no solo entre las chicas, sino también entre los chicos) se interesa en ella tras verla vestida con su uniforme de maid, pero acepta guardarle el secreto. La situación provoca hechos divertidos y románticos a lo largo del manga.

Desde que entré en el mundo del manga-anime he visto imágenes o leído/escuchado bastante sobre este manga, y dado que la mayoría eran buenas críticas, tenía desde hace tiempo muchas ganas de conocerlo. Y ya que me había puesto como meta leer más manga, supuse que sería la oportunidad correcta para empezar.

Debo decir que aunque me gustó mucho, no fue tan fantástico como deseaba. Si bien lo disfruté, esperaba algo que me hiciera amarlo de principio a fin. Más allá de si los personajes o la trama eran realmente buenos, que me lograra adentrar tanto que olvidara esas cosas y que simplemente me hiciera seguir la historia sin poder parar. Pero por desgracia, no llegó a eso.

La historia es típica, y tiene muchos, muchos clichés. Esto en un principio no me molestó, en realidad los shoujo de este estilo me fascinan, aunque la trama suela ser más o menos igual. Sin embargo, al ser una historia tan larga, imaginaba que al avanzar surgirían giros innovadores. Si bien sucedieron varias cosas, ninguna de ellas me pareció suficientemente interesante. Llega un punto en que parece estancarse y por más que siguen saliendo problemas y se resuelven, no se siente como si la trama realmente evolucionara.

Creo que uno de los fallos aquí fue hacerlo tan largo. Se hizo por momentos algo cansante, habían varios capítulos que parecían simple relleno y eran estos mismos lo que en ocasiones me aburrieron, haciendo a veces que no tuviera ganas de continuar con el manga. Solo unos muy pocos de estos me parecieron entretenidos y sobre todo, divertidos. La historia por desgracia no fue tan potente como para mantenerme interesada tanto tiempo. Los problemas no me parecían suficientemente impactantes, y los que lo eran, no se trataron de buena manera; pasaron bastante desapercibidos ante otras cosas que no eran tan atrayentes.

No me gustó mucho que en un principio todo transcurriera con historias cortas, ya que todas seguían el mismo patrón y ayudaba a que fuera muy predecible. Me agradó más el estilo del final en donde la trama tenía mayor continuidad y resolver un problema tomaba varios tomos.

Con respecto a los personajes me ocurrió algo extraño. Tuve decepciones muy grandes, pero también muy buenas sorpresas. Para mi suerte, la protagonista me encantó. Hacía bastante tiempo que una chica como personaje principal me gustaba tanto. Me encantó lo decidida que era, lo fuerte e independiente, pero también buena y amable. Pero, además de su actitud gruñona en un principio que me sacó tantas risas, lo que más me cautivó de ella fue ver cómo se esforzaba tanto por conseguir lo que quería. Además me agradó apreciar el avance que hace a través de la historia, no solo en cuanto a sentimientos amorosos, sino cómo va dejando de intentar controlar todo y hacerlo por su cuenta, a confiar y depender un poco de los demás.

Con el protagonista masculino me ocurrió todo lo contrario, y él fue la mayor decepción de todo el manga. Dado el gran club de fans que tiene, esperaba que en verdad me maravillara también y se convirtiera en uno de mis personajes masculinos favorito del anime. Demasiadas expectativas tenía. Lo que más me molestó de Usui fue lo perfecto que era. Sabía hacer de todo mejor que nadie y sin el mínimo esfuerzo, conseguía todo lo que quería y siempre tenía la razón. Demasiado Gary Stu para mí, incluso llegó a molestarme bastante que fuese así. Lo detesté por unos cuantos tomos, y hasta me dificultó la lectura ver que aparecía tanto. Por suerte, no fue así hasta el final y poco a poco su magnificencia en todo deja de sobresalir tanto aunque seguía ahí, y llegué a aceptarlo. 

El resto de los personajes en general me gustaron mucho. Había unos cuantos secundarios interesantes: Aoi, Yukimura y Kanou sin duda fueron mis favoritos. Sus personalidades me encantaron y se me hicieron súper divertidos. Era un alivio para mí cuando los capítulos se centraban en ellos y no en Usui, la verdad. Las compañeras de Misaki en la escuela también se me hicieron entretenidas, sobre todo Sakura y su amor hacia Kuuga personaje que me gustó muchísimo a pesar de haber salido en apenas 2 o 3 capítulos, igual que Gouki. Y otro que me encantó, aunque comencé detestándolo fue Tora.

Además de todos ellos, hubo otros personajes que me parecieron sumamente desaprovechados: Hinata —confiaba tanto de él, y al final dio tan poco, las familias de Misaki y de Usui no me provocaron nada, cuando creo que podrían haberle aportado cosas interesantes a la historia, las compañeras de Misaki en el café y el “trío de idiotas”. Hubo solo unos muy pocos como los compañeros de Usui en la escuela Miyabigaoka que me parecieron totalmente inútiles y que no aportaron absolutamente nada.

Así que, si bien hubo de todo en cuanto a personajes, en general me pareció un aspecto positivo. La gran variedad le hizo muy bien, los capítulos que se centraban en otros personajes le ayudaban a no cansarnos de la pareja principal y eran muy divertidos. Por lo tanto, a pesar de la decepción de Usui y de todos los que pudieron dar más y no lo hicieron, quedé satisfecha en cuanto a personajes.

Si hablamos de humor, esta obra tiene muchísimo. Este elemento me encantó, en verdad me hizo reír mucho y pasármelo muy bien. En contra parte, el drama me pareció muy malo, o por lo menos a mí no me llegó para nada. Pero el romance lo salvó, porque a decir verdad me gustó bastante. El desarrollo de la relación es bonito, y adoraba ver cómo Misaki luchaba contra sí misma para intentar mostrarse bonita y comportarse algo cariñosa. Y si algo bueno tengo que destacar de Usui, es que siempre fue muy fiel a su amor por ella.

Ya que esto es un manga, comentaré algo sobre el dibujo. Y voy a decir que lo amé, a mi juicio es súper bonito. Y me agradó que el diseño de los personajes era bastante variado porque pasa mucho en los mangas que a veces todos los personajes parecen iguales o tienen un diseño demasiado similar. El uso de las texturas fue acertado, y también los escenarios eran buenos, si bien no tenían exceso de detalles, quedaban bien con el estilo del manga.

Como ya mencioné antes, a los problemas del final sentí que les faltó mucho. Esperaba algo mucho más impactante, y me quedé sin ello. Y sobre el último capítulo en específico, tampoco fue de mi agrado. Demasiado predecible e irreal algo de lo que pecó bastante la trama en general.

Pero bueno, a pesar de todo lo que critiqué, fue un manga que llegué a disfrutar mucho por momentos, que tuvo personajes que me encantaron, un humor estupendo y que ya luego de los primeros tomos me enganchó en buena medida. Por tanto, a pesar de algunas decepciones, me llevo un buen recuerdo de la obra, que es lo importante.

Un manga con una historia típica pero que resulta. A pesar de lo predecible, los personajes logran llevar bien la historia, con un correcto romance y humor. Es muy entretenido y lo recomiendo, pero como advertencia: no hay que esperar encontrarse con una maravilla. 

viernes, 25 de marzo de 2016

Reseña: Zenryoku otome

Título original: Zenryoku otome.
Título en español: Doncella con todas las fuerzas (?).
Autor: CUTEG.
Año: 2011.
Tomos: 1.
Demografía/Género: Shounen ai, comedia, gender bender, romance.
Anime/película: No.

Nozomu, de tercer año de secundaria, hace travestismo por primera vez y decide ir a la ciudad. En el tren que toma es molestado por un acosador, pero afortunadamente es salvado por un universitario llamado Shuuji; en agradecimiento Nozomu invita a comer a Shuuji. ¿Descubrirá Shuuji que Nozomu es en realidad un chico?

No sé bien por qué terminé leyendo esto. Lo tenía entre mis descargas de manga y eligiendo al azar mi próxima lectura salió sorteado. Pero aunque me resultó extraño en un principio, no me desagradó para nada.

La trama es un tanto peculiar. No demasiado original, ya había leído algún otro con el mismo tema, pero me gustó como se lo enfocó aquí: sin tanto morbo, yendo más por el lado romántico y tocando también el tema de la amistad. En verdad, al principio tuve un poco de miedo que se fuera por otro camino y terminara siendo una historia totalmente vacía y sin sentido. Pero por suerte, aunque le falta mucho para llegar a ser algo realmente bueno o destacable que bien podría haberlo sido, está bien llevado, incluso con sus varias escenas de fanservice.

Ciertamente no resulta muy interesante, ya que todo lo que sucede es bastante tranquilo e incluso a veces cae en lo predecible; no obstante, está bien para pasar el rato. Entretiene y se puede disfrutar, pero no será algo que quede por mucho tiempo en nuestras memorias ni por asomo.

Los tres personajes principales me agradaron. Si bien no tienen demasiado desarrollo y no los conocemos del todo, simpaticé con ellos. Tienen personalidades bastante genéricas y planas, pero tampoco me parecieron tan típicos como otros. Sí me habría gustado saber más, sobre todo del protagonista: por qué llegó al travestismo y que explicara su razón de ese gusto. En cuanto al resto, si bien habría estado bueno conocerlos un poco más, tampoco lo sentí muy necesario.

El romance se me hizo muy tierno. Un tanto extraño y apresurado, quizá, pero aun así bonito. Me gustó como, a pesar de que a ellos mismos les resultara raro, no querían dejar de verse por el simple hecho de que realmente se gustaban. La sencillez de esa razón me pareció magnifica, así debería de ser.

Por otra parte, la relación de amistad tratada la sentí acertada. Es la que abarca el problema principal a tratar en el desarrollo, y me agradó que se le diera tanta importancia como la relación amorosa. Una correcta forma de crear un conflicto y a la vez agregar una alternativa distinta, y que no todo girara en torno al romance. 

El dibujo de los personajes me gustó mucho, es en verdad bonito, digno de un buen shoujo. Sin embargo, se descuidan mucho los fondos, y terminan siendo en su mayoría simplemente blancos. Esto evita que se consiga una mejor ambientación y que el lector se adentre más fácilmente en la historia. Pero de cualquier modo, en general me gustó mucho cómo está dibujado, los chibis y el aspecto tierno que consigue transmitir le quedan fantástico.

El final se lo veía venir, era lo que esperaba. Un bonito cierre para una linda historia, que no va más allá de eso, pero tampoco parece que lo buscase. Pretende ser una lectura tranquila y lo logra, que se tratara de un único tomo fue correcto. Aunque creo que la historia podría haber seguido algo más y no habría quedado mal, daba para explotarla un poquito más. Igualmente, tal como está es apropiado. 

Es un bonito manga, con una temática que tal vez no a todos guste, pero que en lo personal disfruté. A pesar de no tener una trama profunda y no desarrollar demasiado, me gustó como se plantearon las relaciones tanto amorosas como de amistad. No está mal para leer sin esperar demasiado.