Estaba muy emocionada por jugar a este juego, que si bien no
es muy conocido ni sobresale, yo lo había decidido, por simple azar, como mi
primer RPG de acción.
La historia en un principio no me llamó demasiado la
atención; me parecía simple, aunque esperaba que al avanzar se volviera más
compleja, con algún giro argumental, nuevos personajes o una resolución
impactante. Y, de hecho, lo hace; sin llegar a ser una trama memorable, no es tan típica como aparentaba al inicio.
Y, seguramente, en gran medida se debiera a los personajes. Pese
a que me parecieron correctos, pues exhiben personalidad y se distinguen unos
de otros, les falta mayor profundidad. Sus relaciones no se sienten creíbles, y
no consiguen hacer que el jugador empatice con ellos.
Respecto a su estilo de juego, disfruté lo suficiente, a
pesar de que no sé qué tanto de eso se debió a la novedad que representaba para
mí. De todos modos, sin ser muy original en ninguno de sus componentes, logra
entretener y mantener un apropiado balance entre la trama y sus pantallas
jugables, y así hacer que quieras seguir adelante.
En general, posee una jugabilidad sencilla, una vez que
aprendes la forma de ataque es cuestión de repetirla una y otra vez. El añadido
de poder utilizar magias me parece un punto muy acertado ya que aparte de ser
una gran ayuda, vuelve más dinámico el juego, añadiendo mayor cantidad de
variantes.
En cuanto a la dificultad me sorprendió porque, si bien empieza
normal, al rato de jugar se percibe un poco más complicado de lo que se
supondría. Primeramente está el hecho de que el personaje no sube de nivel, la manera
de avanzar es comprando artículos —y el método de compra también cuenta con sus
pequeñas trabas— o con algunas pequeñas mejoras que se obtienen al terminar ciertos
niveles. No obstante, lo principal es que una vez que mueres en un nivel, debes
comenzar todas las pantallas de la mazmorra de nuevo. Y el morir, sobre todo
con los jefes, no es algo extraño.
Para compensar tiene un buen tutorial como
iniciación que te enseña todas las habilidades del personaje, aunque es cierto
que este detalle podría haberse implementado de un modo más integrado al
argumento; aun así, es mejor que nada. También es conveniente que te permita repetir las
pantallas que ya has jugado, pues puede servir tanto para obtener dinero como
para encontrar las debilidades de un enemigo.
Además, posee el detalle de un cofre secreto en cada
pantalla. Yo los descubrí por pura casualidad, aunque luego en la historia
aparece cierto personaje que te da pistas para encontrarlos. Son bastante
útiles y un desafío más que se le marca al jugador.
Pese a que sus gráficos no son de los mejores, consigue
obtener una buena ambientación. Sus escenarios tridimensionales son bastante
pobres y los personajes en dos dimensiones quedan un tanto extraños e incluso desubicados
sobre ellos; al menos en el principio, hasta que te acostumbras. De cualquier
forma, con los colores, texturas, iluminación, música, y otros elementos del entorno,
consiguen que, al menos en las pantallas de batallas, logres adentrarte en
la atmósfera del lugar.
El diseño de personajes tuvo sus pros y contras. En un
inicio me gustó, tanto los personajes como las vestimentas, ya que tienen un
estilo anime algo simple pero agradable y bonito. Sin embargo, pronto se nota
que los personajes femeninos, que son la mayoría en el juego, son prácticamente
iguales entre sí, salvando el estilo del cabello y algunos pequeños detalles
más.
Con los enemigos tampoco había demasiado impacto: los diseños eran simples y muchos se repetían variando solo colores, tamaños o mayor resistencia y
fuerza a medida que se avanzaba. Incluso los jefes no destacaban en lo que concierne a la estética.
La música, por su parte, me convenció. No ostenta demasiada
variedad, pero las canciones y melodías que posee son agradables, quedan
bien con los escenarios en los que se utilizan y ayudan con la ambientación.
Como apunte aparte, los controles se me hicieron muy difícil de llevar con teclado, tuve que terminar jugando con joystick, sobre todo por el control de la cámara. Esto puede llegar a ser un problema para quienes solo tienen la posibilidad del teclado; aunque puede que con la configuración apropiada de teclas no moleste.
Para terminar, la resolución es acertada. El jefe final posee varias fases, como es común, y tiene una complejidad idónea. En cuanto a la trama: se cierra de manera adecuada y con un toque curioso. En general, te deja con una sensación de satisfacción, que es justo lo que busco al finalizar esta clase de juegos.