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viernes, 28 de agosto de 2020

Reseña: Chantelise - A tale of two sisters

Título: Chantelise - A tale of two sisters.
Título original: Shanterīze.
Idioma original: Japonés.
Creador/Desarrolladores: EasyGameStation.
Género: RPG de acción.
Plataformas: PC.
Modo de juego: 1 jugador.
Año: 2006.
País: Japón.
Hace cinco años, la maldición de una bruja bajo la luna roja convirtió a Chante en un hada. Ahora ella y su hermana Elise deberán buscar una forma de convertirla de nuevo en humana.

En sus viajes se encuentran con un pueblo que es el hogar de una peculiar comerciante llamada Aira, y de una extraña vidente mercurial que se hace llamar Elma.

¿Podría este lugar ser la clave para devolver a Chante a la normalidad? ¿O dará lugar a más respuestas que las dos hermanas siempre quisieron saber?

Estaba muy emocionada por jugar a este juego, que si bien no es muy conocido ni sobresale, yo lo había decidido, por simple azar, como mi primer RPG de acción.

La historia en un principio no me llamó demasiado la atención; me parecía simple, aunque esperaba que al avanzar se volviera más compleja, con algún giro argumental, nuevos personajes o una resolución impactante. Y, de hecho, lo hace; sin llegar a ser una trama memorable, no es tan típica como aparentaba al inicio. 

Como digo, no está mal: tiene su elaboración y no es tan trillada. Sin embargo, tampoco es de esas historias que te emocionan y te adentran en ella, aquí todo transcurre sin que importe mucho. Al menos yo no logré conectar y, al final, lo que sucediera con las protagonistas no me generaba preocupación.

Y, seguramente, en gran medida se debiera a los personajes. Pese a que me parecieron correctos, pues exhiben personalidad y se distinguen unos de otros, les falta mayor profundidad. Sus relaciones no se sienten creíbles, y no consiguen hacer que el jugador empatice con ellos. 

Respecto a su estilo de juego, disfruté lo suficiente, a pesar de que no sé qué tanto de eso se debió a la novedad que representaba para mí. De todos modos, sin ser muy original en ninguno de sus componentes, logra entretener y mantener un apropiado balance entre la trama y sus pantallas jugables, y así hacer que quieras seguir adelante.  

En general, posee una jugabilidad sencilla, una vez que aprendes la forma de ataque es cuestión de repetirla una y otra vez. El añadido de poder utilizar magias me parece un punto muy acertado ya que aparte de ser una gran ayuda, vuelve más dinámico el juego, añadiendo mayor cantidad de variantes.

En cuanto a la dificultad me sorprendió porque, si bien empieza normal, al rato de jugar se percibe un poco más complicado de lo que se supondría. Primeramente está el hecho de que el personaje no sube de nivel, la manera de avanzar es comprando artículos —y el método de compra también cuenta con sus pequeñas trabas— o con algunas pequeñas mejoras que se obtienen al terminar ciertos niveles. No obstante, lo principal es que una vez que mueres en un nivel, debes comenzar todas las pantallas de la mazmorra de nuevo. Y el morir, sobre todo con los jefes, no es algo extraño.

Para compensar tiene un buen tutorial como iniciación que te enseña todas las habilidades del personaje, aunque es cierto que este detalle podría haberse implementado de un modo más integrado al argumento; aun así, es mejor que nada. También es conveniente que te permita repetir las pantallas que ya has jugado, pues puede servir tanto para obtener dinero como para encontrar las debilidades de un enemigo.

Además, posee el detalle de un cofre secreto en cada pantalla. Yo los descubrí por pura casualidad, aunque luego en la historia aparece cierto personaje que te da pistas para encontrarlos. Son bastante útiles y un desafío más que se le marca al jugador.

Pese a que sus gráficos no son de los mejores, consigue obtener una buena ambientación. Sus escenarios tridimensionales son bastante pobres y los personajes en dos dimensiones quedan un tanto extraños e incluso desubicados sobre ellos; al menos en el principio, hasta que te acostumbras. De cualquier forma, con los colores, texturas, iluminación, música, y otros elementos del entorno, consiguen que, al menos en las pantallas de batallas, logres adentrarte en la atmósfera del lugar. 

El diseño de personajes tuvo sus pros y contras. En un inicio me gustó, tanto los personajes como las vestimentas, ya que tienen un estilo anime algo simple pero agradable y bonito. Sin embargo, pronto se nota que los personajes femeninos, que son la mayoría en el juego, son prácticamente iguales entre sí, salvando el estilo del cabello y algunos pequeños detalles más.

Con los enemigos tampoco había demasiado impacto: los diseños eran simples y muchos se repetían variando solo colores, tamaños o mayor resistencia y fuerza a medida que se avanzaba. Incluso los jefes no destacaban en lo que concierne a la estética.

La música, por su parte, me convenció. No ostenta demasiada variedad, pero las canciones y melodías que posee son agradables, quedan bien con los escenarios en los que se utilizan y ayudan con la ambientación.

Como apunte aparte, los controles se me hicieron muy difícil de llevar con teclado, tuve que terminar jugando con joystick, sobre todo por el control de la cámara. Esto puede llegar a ser un problema para quienes solo tienen la posibilidad del teclado; aunque puede que con la configuración apropiada de teclas no moleste.

Para terminar, la resolución es acertada. El jefe final posee varias fases, como es común, y tiene una complejidad idónea. En cuanto a la trama: se cierra de manera adecuada y con un toque curioso. En general, te deja con una sensación de satisfacción, que es justo lo que busco al finalizar esta clase de juegos. 

Un juego entretenido, con una trama aceptable y una jugabilidad correcta. Puede resultar un desafío y está bien para mantenernos un rato divertidos, pero no tiene aspectos especialmente destacables. 

domingo, 21 de octubre de 2018

Reseña: Pokémon mundo misterioso: Equipo de rescate rojo

Título: Pokémon mundo misterioso: Equipo de rescate rojo.
Título original: Pokémon Mystery Dungeon: Red Rescue Team.
Idioma original: Japonés.
Creador/Desarrolladores: Chunsoft.
Género: Aventura, RPG, mazmorras.
Plataformas: Game Boy Advance (Equipo de rescate rojo), Nintendo DS (Equipo de rescate azul) y Wii U.
Modo de juego: 1 jugador.
Año: 2006 (2005 en Japón).
País: Japón.
En este juego nos despertamos descubriendo que nos hemos convertido en un pokémon, en un mundo necesitado de nuestra ayuda. Este mundo habitado sólo por pokémon está siendo asolado por desastres naturales que han dejado a muchos de ellos atrapados en cuevas y mazmorras. 

Nuestro objetivo será crear un equipo de rescate y, por ello, nos darán una base de rescate para descansar y poder pensar cómo ayudar a los otros pokémon. Mientras, tendremos que luchar contra otro un grupo de pokémon, que fingen ser un equipo de rescate con la intención de dominar el mundo. Y, a medida que cumplamos misiones, se irá revelando la historia de cómo nos transformamos en pokémon y cómo volver a ser humanos.

No estaremos solos en la aventura, ya que en todo momento nos acompañará otro pokémon amigo. Este te hará unas preguntas y entre ellas preguntará tu nombre, ese será el momento de elegirlo. Pero piénsalo bien, pues ya no podrás cambiarlo. A medida que conozcamos a otros pokémon y combatamos contra ellos se irán uniendo más componentes al grupo para ayudar.

Esta reseña es válida también para Pokémon mundo misterioso: Equipo de rescate azul, ya que los cambios entre estas versiones no son demasiados. 

Si bien desde pequeña sigo los juegos clásicos de Pokémon, la saga de Mundo misterioso apenas la conocí hace unos años. Dado que me gustan tanto los otros, me dieron ganas de probarla y, finalmente, me hice algo tiempo para hacerlo.

Para comenzar por el principio, diré que me encantó el test de personalidad inicial. Se me hizo muy innovador que en vez de elegir simplemente el pokémon que quieres ser, este te tocará según las respuestas que das en el test. Es una forma sutil de lograr que el jugador se conecte mejor con la historia. 

La trama, por su parte, me pareció interesante. No es demasiado elaborada o creativa, pero me gustó encontrarme con algo de historia nueva en Pokémon. Si bien la base es la misma el chico que debe salvar al mundo de X amenaza, aquí podremos encontrarnos con algunos misterios que volverán todo más atrapante.

Los juegos de Pokémon se concentran principalmente en la jugabilidad, dejando la historia en un segundo plano, y aquí ocurre lo mismo. En este caso, sobre todo, creo que podrían haber explotado la trama de mejor manera. En algunas situaciones la resolución de los problemas se siente muy simple, queda la sensación de que podría haber salido algo mejor y decidieron dejarlo en lo más básico. Aun así, este método funciona, y a pesar de que me quedé con ganas de más, la historia me entretuvo.

En cuanto a personajes me gustó bastante. Si bien no llegan a estar bien desarrollados o con personalidades realmente definidas, la interacción con ellos los hacía muy entrañables. A través de estas, uno podía llegar incluso a conectar con alguno de ellos muy seguramente, el compañero—. De nuevo, Pokémon no se caracteriza por su habilidad de crear personajes aunque sí criaturas—, por eso mismo, me encantó que aquí, pese a no ser gran cosa, se concentraran un poco más en ellos.

Respecto a la jugabilidad, me pareció muy buena. Incluso para alguien que nunca lo ha jugado es muy fácil de entender e iniciarse, está todo muy bien explicado. Los controles son simples pero efectivos, y el nivel de dificultad es muy accesible para todo el mundo. Fueron muy pocos los momentos en los que tuve que pasar un tiempo entrenando para poder superar el siguiente desafío.

Debo decir que el modo de juego era algo nuevo para mí, en un principio me resultó innovador, pero rápidamente fui sintiéndolo demasiado repetitivo. Incluso algunas variantes que se van agregando a medida que avanzamos como el que los personajes sean afectados por el clima no me llegaron a compensar, aunque valoro que intentaran agregar cosas nuevas y alterar los diferentes escenarios. No obstante, el hecho de que fueran aleatorios sí era un gran punto a favor.

Me gustó mucho el planteamiento de la ciudad y todo lo que ella contenía. Cada uno de los puestos era útil y no se me hizo en falta nada. Sin embargo, indudablemente, lo que más me agradó fue el almacenamiento de objetos, pues a mi juicio estuvo muy bien resuelto.

La animación está bastante bien, es simple pero resulta. A su vez, la ambientación colorida es muy correcta con lo que uno espera de Pokémon, y el diseño en general me parece muy acertado. La música y efectos de sonido igualmente funcionan, pese a no destacar. Por su parte, los diálogos con humor me gustaron mucho, al igual que en general las interacciones con los personajes, y el detalle de poder elegir lo que el protagonista iba a contestar me sorprendió gratamente aunque la respuesta no afectara la historia.

La duración del juego fue acertada, a decir verdad, esperaba que fuera más largo, que por suerte no lo fue. Incluso a pesar de que me resultó repetitvo, no sentí que fuera tanto un problema de la duración del juego, sino de la poca innovación en cuanto a las diferentes mazmorras que se atraviesan. De cualquier manera, como ocurre con el resto de juegos de Pokémon, una vez terminada la historia principal nos da la posibilidad de continuar con en este caso nuestro equipo de rescate, realizando más misiones.

El final no me terminó de convencer. Me decepcionó un poco ya que lo sentí algo simple para toda la intriga que se genera en un principio. Esperaba una resolución mejor, sumándole el hecho de que me pareció muy predecible. Aun así, es bonito y hasta emotivo, por lo que tampoco creo que sea malo.

Un juego al que le tenía bastantes ganas, que me lo pasé bien jugándolo y que ciertos puntos de la historia llegaron a gustarme. No obstante, a pesar de todo, no me encantó como esperaba.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Reseña: Toren

Título: Toren.
Título original: Toren.
Idioma original: Portugués.
Creador/Desarrolladores: Swordtales.
Género: Acción, aventura, puzles.
Plataformas: PC y Playstation 4.
Modo de juego: 1 jugador.
Año: 2015.
País: Brasil.
En Toren, controlaremos a Moonchild, una chica nacida en una torre mágica, y que tiene el objetivo de llegar hasta la parte superior de la misma. 

Comenzaremos con ella como un bebé; crecerá y se desarrollará a medida que sube los niveles de la torre, resolviendo puzles y evitando las trampas hasta derrotar al dragón que vive en la parte superior. Además, tendrá visiones sobre un mago, su propio origen y la naturaleza de la torre, que la ayudarán en su camino.

Recordaba haber visto hacía tiempo un video sobre este juego que me había encantado, en especial el apartado visual. Por lo que, cuando tuve la oportunidad, no dudé en probarlo.

La trama, aunque en una primera instancia pueda parecer simple y de escasa originalidad, lleva consigo un montón de mensajes y reflexiones sobre distintos aspectos de la vida que se me hicieron muy interesantes. Además, me gustó mucho cómo, al avanzar, comprendes mejor ciertos sucesos o diálogos que se presentan en el principio. Sin embargo, y por desgracia, sentí que algunas ideas quedaban sueltas y no lograban llegar a lo que se quería contar, terminando por ser algo confuso.

Aparte de la historia central, el jugador se puede adentrar en los sueños de la protagonista: otro lugar lleno de enseñanzas y hermoso en ambientación, pero que en algunos casos intenta recrear conceptos que no alcanzan a quedar claros. De cualquier manera, los sueños sirven como una especie de tutoriales para aprender estrategias que se utilizarán luego y, agregándole los escenarios fantásticos y la mecánica de juego, consiguieron que los disfrutara bastante.

Es bueno que a pesar de intentar ser una experiencia con trasfondo profundo, se haya adaptado bien la jugabilidad; la cual es variada y se podrá encontrar partes que recuerdan a las plataformas, así como puzles o batallas. Pese a que no resalta o innova demasiado, me gustó y entretuvo mucho.

Un tema que vi flojo fueron los personajes. No tenían verdadera personalidad y se notaban como herramientas para guiarnos en el viaje, en vez de personajes en sí mismos. La protagonista es a la que más se le echa en falta esto; su falta de reacción hace que se perciba como un personaje lejano, con quien uno no logra empatizar ni conectar del todo. Incluso utilizando el recurso —que adoré— de poder atravesar con ella su crecimiento, no llega a provocar sentimientos en el jugador, que podría haber sido una gran forma de internarse mejor en el argumento.

En cuanto a la dificultad, esperaba mayor complejidad, pero terminó siendo normal. Salvo algunos momentos donde hay que utilizar la velocidad, los puzles que se plantean no tomarán demasiado tiempo. Y esto va ligado a la corta duración, que también fue algo que me sorprendió, pues creía que sería de una mayor extensión a la que me acabé encontrando; sin embargo, este punto no me resultó negativo: tal vez habría llegado a ser repetitivo de prolongarlo. Creo que tal cual quedó fue el punto apropiado.

Visualmente es cautivante. Si bien es cierto que para su época los gráficos quedan muy atrás, con texturas en ocasiones muy malas y expresiones pobres en los personajes, el entorno en general es agradable. Como mencioné ya, la ambientación es estupenda. La iluminación aporta mucho y, en lo personal, me pareció muy conveniente como se aplicó, junto con esos detalles de partículas volando —un recurso simple que siempre aporta bastante—, como hojas o copos de nieve.

Los escenarios son otro de los grandes protagonistas. Me encantó la estética que crearon: ese estilo de ruinas que a su vez posee muchísimo color, junto a los vestuarios y el diseño de personajes forman un conjunto que queda muy bien y es bonito de ver.

En mi opinión fue certera la manera de incorporar los diálogos, así como toda la idea del pergamino —que era como se contaba la historia—, con frases cortas y hasta poéticas. Además de que iba con su estilo, se me hizo un modo atractivo de presentar el guion.

Para criticar, en el aspecto jugable, diré que los controles no eran de lo mejor, así como los movimientos de la cámara. No tanto porque fuera limitado el movimiento que se le permite al jugador, sino que en algunos puntos sus encuadres no resultaban muy adecuados. No obstante, debo aclarar que esto solo lo noté un par de veces. En su mayoría me agradó el uso de la cámara y considero que tiene momentos en que se emplea de modo muy interesante y poco visto. Y, por la parte de los controles, pese a que no eran de lo mejor a la hora de responder o de actuar, sí conseguían ser simples y entendibles.

En sí, es muy intuitivo, olvidando el hecho de que posee un pequeño tutorial, apunto a que se deja en claro —y es bastante obvio— qué es lo que hay que hacer todo el tiempo. Por esta misma razón, es muy sencillo progresar sin quedarse atorado. Otra característica que contribuye a su breve duración, igual que esta, es su recorrido mayormente lineal. Muy pocos son los lugares donde te puedes desviar a un camino secundario, y tampoco tiene la posibilidad de encontrar objetos coleccionables. Que esto en realidad va muy ligado a lo que pretende: se nota que busca destacar en mayor medida por su lado artístico.

La banda sonora es muy bonita, me encantó. Creo que junto con la estética es de mis componentes favoritos de este juego. Ayuda muchísimo a crear la ambientación deseada, las melodías son preciosas y hay una acertada variedad, sumándole una correcta utilización. Por lo que quedé muy conforme con la musicalidad.

Esta obra posee varios puntos muy favorables, y otros varios que se desaprovechan; no obstante, en mi opinión, su gran falla es no atrapar al jugador. La verdadera emoción escasea, le falta potencia, lo que lo vuelve incluso algo lento por tramos. Pueden ser varios de los elementos que mencioné los que causan esto; sea lo que sea, y a pesar de que me entretuvo y lo disfruté, le falta sustancia. Esperaba hallar una obra extraordinaria, pero no llega a ese nivel. Y, al no conseguir adentrarte, las ganas tremendas de avanzar que tenía en un principio se fueron diluyendo.

Aunque es un juego aceptable, muy bello en su estética y ambiente, pierde a la hora de conectar y lograr impacto en el jugador. Se siente como un proyecto que intentaba ser memorable y, por el planteo que siguió, terminó quedando mucho más atrás de lo que podría haber alcanzado.



viernes, 26 de mayo de 2017

Reseña: Atomic runner

Título: Atomic runner.
Título original: Atomic Runner Chelnov - Tatakau Ningen Hatsudensho.
Idioma original: Japonés.
Creador/Desarrolladores: Data East.
Género: Acción, shoot 'em up (shooter con desplazamiento de pantalla).
Plataformas: Arcade, Sega Mega Drive (Genesis), Wii y X68000.
Modo de juego: 1 jugador.
Año: 1992 (la versión original en 1988).
País: Japón.
Chelnov es un joven científico que una vez vivió felizmente con su padre y su hermana. Un día, mientras caminaba por la calle, oyó el sonido de una enorme explosión y al llegar al lugar de donde provenía, se encontró con su padre tendido en el suelo, sangrando. Antes de morir, él le dijo que la explosión fue causada por los Deathtarians, una raza de alienígenas que afirmaban ser la población original de la Tierra y que querían controlar el planeta. Mencionó también que además habían secuestraron a su hermana. 

Por lo tanto, Chelnov agarró un traje especial hecho por su padre que le dio poderes superhumanos y lo convirtió en un "Atomic Runner". Sin embargo, los Deathtarians lo atraparon y lo encarcelaron, pero él escapó de la prisión y ahora está enfrentándolos...

Este título lo jugué, no porque me interesara especialmente, sino que elegí al azar un juego de la Sega Genesis para probar y justo salió este. Seguiré esta dinámica de vez en cuando, ya que hay muchos juegos para esa plataforma y me gustaría probar todos los que pueda de manera aleatoria. 

Para iniciar con Atomic runner debo decir que la trama es muy floja y carente de mucho sentido. Sin embargo, es cierto que ya el hecho de tener una historia es un punto, porque en los juegos de este estilo la mayoría de las veces ni se gastan en dar un motivo por el cual el personaje lucha, más que la supervivencia del mismo. No obstante, dejando eso de lado, es en exceso simple y cliché; no aporta demasiado ni es algo que se extienda durante su desarrollo: simplemente se menciona al principio y para darle un cierre, al final. Tanto así, que hasta podría no estar y tampoco se echaría en falta, la verdad.

De cualquier forma, el estilo de juego me agrada. Los plataformeros siempre suelen gustarme y recuerdo con cariño algunos de estos shoot 'em up que jugaba cuando era más pequeña, por lo que me resultó cómodo volver a esa época con este. No obstante, por momentos me sentí apabullada por la cantidad de enemigos, ya que, aunque me agradan, no es que esté demasiado acostumbrada a esta clase de juegos. No fue algo que me disgustara tampoco, casi al contrario: hacía la experiencia más entretenida. 

En cuanto a gráficos no está del todo mal. La versión para Sega Genesis —la que yo jugué— muestra un muy buen avance con respecto a la versión original arcade, a tal punto que al principio pensaba que se trataba de una secuela. Hay un especial rediseño en los escenarios y enemigos, y pese a que es sin duda más elaborado que el original, no me terminó de agradar. Sentí que no había gran variedad, todo parecía demasiado similar entre sí; incluso los jefes no innovan, pues repiten en ocasiones el estilo de ataques que tienen. Por otra parte, en lo que más se nota un destaque en relación al resto de las animaciones es en los ataques del personaje principal.

Con el apartado musical me pasó algo similar: me parecieron interesantes las melodías que poseía el juego, prontamente se me hacían repetitivas y cansinas. En cuanto a los efectos de sonido, si bien no eran muchos, al menos no estaban mal.

Esto de haberlo percibido muy monótono fue el punto que más me molestó. Puede ser que yo tardaba demasiado en pasarme las pantallas y eso influía, quizá. Pero, en general, me dio la sensación de que por más que los escenarios cambiaban, la estética era demasiado parecida y, sobre todo, los enemigos se repetían constantemente. Algunos de ellos los podías encontrar tanto en el primer nivel como en el último, sin siquiera una pequeña variación de diseño, y eso conseguía que se tuviera la sensación de no progresar.

En lo personal no me entretuvo tanto, y creo que fue principalmente a consecuencia de eso. No me provocaba muchas ganas de seguir jugando y sentía que, pese a haber avanzado ya bastante, seguía igual que en el comienzo; le hacía falta algún tipo de incentivo para el jugador.

Por otro lado, la dificultad me pareció acertada, pues es bastante complicado. Pudo tratarse también de que yo soy mala en esta clase de juegos, ya que me costó superarlo en especial a los jefes, como es obvio. Las pantallas no eran muy largas, y si más o menos se dominaba al personaje y se conocía las características de los enemigos, no resultaba tan complicado de superar, pero llegar a hacer eso llevaba un tiempo. Una de las características que lo dificultaban más era que el protagonista solo soportaba un impacto enemigo antes de morir; aunque, por suerte, el juego tenía muchos puntos de guardado relativamente cercanos, haciendo que al menos no tuvieras que retroceder demasiado una vez que perdías una vida.

La extensión del juego la encontré adecuada también, ya que el alargarlo lo podría haber convertido en aburrido, y un poco menos tal vez lo volvía más fácil de lo que se pretendía. Por lo tanto, estuvo correcta la cantidad de niveles que contenía.

El desenlace fue lo esperado y no resaltó demasiado, de acuerdo con el nivel que el juego mostró en todo su desarrollo. Por supuesto, el jefe final fue el más difícil de todos como debía ser— y me costó un buen tiempo derrotarlo, por lo que al menos quedé satisfecha al terminarlo. 

No es un mal juego, sin embargo, no logró entretenerme tanto. La historia es demasiado común y tanto los escenarios como enemigos no mostraron una variedad interesante que me llamara la atención. A pesar de esto, la dificultad elevada, la correcta duración y el estilo de juego es lo que lo salva. 

 

viernes, 17 de marzo de 2017

Reseña: 4PM

Título: 4PM.
Título original: 4PM.
Idioma original: Inglés.
Creador/Desarrolladores: Bojan Brbora.
Género: Narrativo, drama.
Plataformas: PC
Modo de juego: Un jugador.
Año: 2014.
País: Inglaterra.
4PM es un corto juego narrativo para PC con valores de producción cinematográficos. Pone al jugador en los zapatos de una mujer alcohólica en el día más importante de su vida, en el que su pasado, presente y futuro se unen para un final de día dramático.

Conocí este juego hace tiempo y la primera vez que vi algo sobre él me llamó la atención, tanto por su corta extensión como por el tema que trata; pero, para mi desgracia, no fue lo que esperaba. Y debo decir que al final resultó un alivio el que fuese tan corto.

La trama fue lo más decepcionante: toca cuestiones complejas y difíciles, y son tratadas de una manera tan mala, con tanta liviandad y simpleza, que es hasta molesto; más que nada porque esto le quita toda la profundidad y drama que podría haber conseguido. No logra despertar ninguna emoción en el jugador y desperdicia una idea que habría sido interesante desde otra perspectiva.

Los personajes de igual forma son muy insulsos; planos e irreales a más no poder. Prácticamente no conocemos nada sobre ellos, e incluso a pesar de enterarnos del pasado de la protagonista, esta carece de personalidad. Sus acciones, junto con las de los demás personajes relativamente destacables —que son muy pocos—, no son creíbles. Ninguno de ellos consigue ser interesante, o transmitir algo.

La modalidad de juego tampoco me pareció acertada. La idea de guiarnos a través de una historia con pocas interacciones en realidad me gusta, siempre y cuando haya una buena trama detrás para sostenerlo. Aquí no sucede eso, y la falta de libertad es incómoda y aburrida. Además, los momentos donde se debe ir a contratiempo o escabullirse no van bien con el juego. Aprecio el intento de agregar algo de mayor interacción, pero no funcionó para su beneficio. No tiene nada que ver con el argumento que se intenta mostrar, se sienten forzados, y encima su dificultad es extremadamente sencilla, por lo que continúa sin conseguir ser atractivo para el jugador.

Otro punto que me desilusionó fue la toma de decisiones. Pensé que estas tendrían mayor influencia en el desenlace, o que habría más cantidad de finales. Sin embargo, solamente hay un par de elecciones que realmente afectan lo que ocurrirá en la resolución.

Aunque visualmente tiene algunos aciertos, continúa con varios fallos. Me gustaron los efectos de iluminación, conseguían crear bien ciertos escenarios y otorgarles un aire algo depresivo, que va excelente con lo que intenta contar. Asimismo, la simulación del movimiento de cámara era interesante, un poco exagerada tal vez, pero me agradó ese detalle. No obstante, el diseño de los escenarios era muy simple y vacío, y el de los personajes deja mucho que desear también, sus rostros sobre todo se veían muy extraños. Esto, sumado a la falta de personalidad que tenían, los hacía aún menos atrayentes.

Su apartado musical tampoco era destacable, pero sí me pareció correcto el sonido ambiente —pese a que en ocasiones quedaba un tanto desubicado por la falta de contenido en los escenarios—. En general la ambientación no es buena, no logra adentrarte ni por ese lado ni por la trama. Y lamentablemente, para añadir más desaciertos, los diálogos son muy mejorables.

Si bien no resulta predecible, la forma en que se nos presenta el misterio oculto de la historia la sentí muy brusca, y no me pareció la mejor. Además, repitiéndome, diré que es muy poco creíble y las reacciones de los personajes no ayudan en nada: todo se siente muy falso y ficticio.

Los finales son muy simples, habría sido más interesante si, pese a tener el mismo desenlace, existiesen varios finales más con alguna que otra variación dependiendo de lo que el jugador decidió durante el resto del juego. Aun así, no es de sus peores aspectos.

En resumen, la idea del juego no estaba nada mal, pero fue demasiado ambiciosa para una obra que terminó fallando en casi todos sus componentes. Es una lástima, porque si al menos en ejecución del tema, o personajes, o jugabilidad hubiese acertado, ya podría haber sido rescatable.

Decepcionante. La historia que podría haber sido mucho más entretenida y provechosa es desperdiciada por la forma en que está tratada, y por sus personajes tan poco trabajados. La modalidad de juego tampoco es atrayente, por lo que no es un juego que recomendaría. 

sábado, 21 de mayo de 2016

Reseña: DeIz

Título: DeIz.
Título original: DeIz.
Idioma original: Inglés.
Creador/Desarrolladores: Mike Inel.
Género: Novela visual, romance, drama, comedia.
Plataformas: PC
Modo de juego: Un jugador.
Año: 2011.
País: Filipinas.
Esta novela visual trata sobre un chico de secundaria que admira a una directora de cine que asiste a su misma escuela. El juego consiste en que «hoy es el día de todas las oportunidades»: ¿Te confesarás a la directora? ¿Te quedarás con alguien más? ¿O simplemente quedarás solo? 

Hoy es el día de oro y solamente tú puedes cambiar el destino de este chico.

Hacía mucho tiempo que tenía ganas de meterme en el mundo de las novelas visuales, pues desde que las conocí me han atraído. Sus posibilidades de dejar decidir al jugador entre opciones y obtener así varios finales —que, en realidad, también es algo que hacen otros tipos de juegos, pero aquí, al ser su única jugabilidad en la mayoría de los casos, tiene una relevancia superior—, junto a su simpleza y su gran potencial siempre han llamado mi atención. Entonces, una vez que decidí dejar de retrasarlo y ponerme a jugar alguna, acabé eligiendo esta por simple azar.

El argumento resulta típico en un principio, sin embargo, ciertos finales distan bastante de ser comunes. Aun así, la trama no me complació por completo: me pareció poco creíble, tanto por la historia —que incluso con su simpleza tiene pequeños fallos—, como por algunos finales extraños y actitudes de los personajes en determinadas circunstancias, que terminan sintiéndose forzadas o absurdas.

De cualquier forma, creo que el juego es consciente de ello y sacrifica su realismo para otorgarnos estas escenas curiosas, que le aportan humor y ese toque singular a la obra, que fue justo lo que más me convenció.

Los personajes me gustaron, en su mayoría; hay una adecuada cantidad y cada uno guarda secretos interesantes, unos más que otros, por supuesto. Los amigos del protagonista me agradaron bastante, ya que fueron los que aportaron mejor humor, en mi opinión. No obstante, ninguno de ellos consiguió llegar a encantarme. En general, en las novelas visuales es difícil crear personajes profundos y con gran desarrollo, pero dentro de todo estuvieron bien.

Uno de mis puntos favoritos fue el número y la variedad de finales; es una entretenida manera de conocer distintas facetas de los personajes y ver cómo reaccionan ante diversas situaciones, además de que explota los recursos de los cuales dispone esta clase de videojuegos. Aquí hay desde unas resoluciones tranquilas, o con drama y romance, hasta otras verdaderamente extrañas. Estas últimas le sumaron unas cuantas sorpresas, al menos para mí, ya que esperaba que todas fuesen igual de habituales, siguiendo la misma línea. Por lo tanto, lograron que no fuera tan predecible y le sumaron originalidad. Y, para dar un ejemplo, el final bueno con la «chica de pelo negro» se me hizo muy llamativo y peculiar, de mis favoritos sin duda.

Tal vez por mi nula experiencia con este género, me resultó pesado tener que estar repitiendo la trama tantas veces, para variar las respuestas e intentar conseguir los diferentes desenlaces, a pesar del conveniente sistema de guardado que posee —el cual, por cierto, se me hizo muy útil—. No obstante, esto es algo típico de las novelas visuales y una vez que te acostumbras, el encontrar otras respuestas y finales es suficiente recompensa para seguir jugándolo. 

Me encantó que tuviera una galería para poder ir viendo todas las imágenes que se desbloquean con cada nueva conclusión, así como el material extra. Fue un bonito detalle que se haya añadido, pues allí se notaba el arduo trabajo que realizó su creador para poder entregarnos esta obra.

El diseño de personajes me agradó, tanto en sus diferentes expresiones durante los diálogos como en las imágenes estáticas. Si bien es un poco simple, le queda correcto para el tipo de historia que plantea. Asimismo, los fondos no están nada mal tampoco, para haberlos creado el propio autor me parecen impresionantes. Sin embargo, he de mencionar que el contraste entre estos —en 3D— y el estilo de dibujo de los personajes descoloca un poco al principio —aunque se explica el porqué de esto en el material extra—.

Por otra parte, la falta de música, sonidos o diálogos hablados se hace notar. En especial la música, habría sido un gran toque para darle mayor ambientación a las escenas y meternos mejor en la trama. De cualquier manera, no es indispensable y se puede disfrutar igual.

Lo que sí me molestó un poco fue la traducción, aunque sé que eso no tiene nada que ver con el juego en sí. A pesar del leve disgusto mientras lo jugaba, al final siempre soy conformista con estas traducciones no oficiales, ya que hay que valorar el trabajo y tiempo no remunerado que invirtieron para que otras personas pudieran tener esta novela visual en español.

En resumen, para mi suerte, me gustó más de lo que esperaba. Un admirable trabajo por parte del creador, que se me hizo muy interesante; el argumento principal tal vez no tanto, pero los distintos finales me consiguieron divertir y sorprender gratamente. Así que, si bien no es una obra maestra, la recomendaría.

Un juego que, pese a su apariencia simple, llega a ser bastante entretenido. Sus diferentes y variados finales hacen valer el tiempo que pasemos jugándolo. Aunque a la historia y los personajes les falta para llegar a un buen nivel, considero que vale la pena probarlo, sin grandes expectativas.



miércoles, 2 de marzo de 2016

Reseña: Mega Bomberman

Título: Mega Bomberman.
Título original: Mega Bomberman/ Bomberman '94.
Idioma original: Japonés.
Creador/Desarrolladores: Hudson Soft y Westone.
Género: Acción.
Plataformas: PC Engine, Wii, PS3, PSP, Sega Mega Drive
Modo de juego: Un jugador, multijugador (hasta 4).
Año: 1994 (1993 en Japón).
País: Japón.
En el planeta Bomber hay cinco espíritus que mantienen el equilibrio de este. Un día un cometa se acercó al planeta Bomber, en su interior transportaba al malvado Bagulaa. Las imágenes que contenían la fuente del poder mágico de los espíritus fueron destruidas lo que causó el desequilibrio del planeta Bomber y su división en cinco partes. 

Una vez más Bomberman llega y recuperará las piezas de las imágenes de los dioses. 

Esta obra la disfruté mucho cuando era niña, y como guardaba un buen recuerdo de ella no dudé en volver a probarla. No he jugado ningún otro Bomberman hasta el momento —seguramente debería hacerlo—, pero este me fascina, incluso hoy.

Empecemos con la trama que, para ser sincera, no innova en nada. Resulta muy común en videojuegos de este estilo: el mundo que se encuentra en peligro, el héroe que debe superar varias pantallas hasta llegar al jefe final y vencerlo para poder salvar el planeta. A su vez, la falta de diálogo solo acentúa el que se sienta típica y no resalte. A causa de esto, ya se tiene una idea de lo que sucederá todo el tiempo y lo vuelve predecible, aunque, de todas formas, no me resultó molesto pues lo compensa con otros elementos positivos que posee.

Entre ellos, y posiblemente el más importante: la jugabilidad; cómo está planteado el funcionamiento, los retos que te propone y lo adictivo que puede ser. Quizá por no haber probado ningún otro Bomberman antes que este, me encantó su estilo y me vicié bastante. A pesar de parecer un juego simple, es muy entretenido; te llega a absorber y puedes pasarte tus buenas horas sin darte cuenta. 

Otro de mis puntos favoritos es la estética, me encanta. Utiliza un estilo muy animado, los enemigos poseen diseños divertidos y los escenarios destacan igual, viéndose amigables y coloridos. Todo es bastante caricaturesco, no solo los personajes sino también las animaciones de sus ataques. Y la música acompaña correctamente resaltando bien este rasgo. 

La dificultad va en aumento conforme avanzas y puede llegar a ser bastante complicado en las últimas pantallas o jefes; por lo que puede ser jugado por diversas edades y disfrutado de igual manera. Asimismo, hecho de que los niveles sean por tiempo es un factor y que agrega otro aliciente para quienes gusten de los retos.

Me pareció otro acierto el que los escenarios vayan cambiando y con ellos los enemigos y la música. Si bien no son demasiadas, estas pequeñas variaciones ayudan mucho a que no sea tan monótono. Además de que el cambiar de ambiente aporta mayor dinamismo a la experiencia. 

Hace uso de distintos tipos de enemigos, cada uno con habilidades diferentes: unos demasiado fáciles de exterminar, y otros que lo complican bastante. No obstante, hay algunos que comparten un diseño similar, o siguen el mismo patrón de ataque; pese a esto, la variedad y en general los enemigos del juego no están mal. 

Los jefes de cada nivel eran muy correctos, con una dificultad adecuada y en nivel ascendente. En ellos se combinan diferentes tipos de ataques, con diseños y animaciones entretenidos. Me parecieron excelentes pues conseguían hacer que el jugador tuviera que buscar diversas estrategias para vencerlos, siempre utilizando el único ataque del protagonista. 

Por otra parte existen pequeñas mejoras que se pueden ir obteniendo a través del nivel que se esté jugando, lo cual es muy útil. Aunque estas se perderán al pasar al siguiente nivel —que lo veo lógico, de otra manera terminaría siendo tal vez muy sencillo—. Uno de los beneficios que se pueden encontrar es un pequeño canguro, el cual salva al protagonista de perder una vida; lo quería mencionar ya que era mi personaje favorito, sin duda, me molestaba más que él muriera en vez de mi personaje. Y, en fin, era otra característica curiosa.

La duración es acertada, en esta clase de videojuegos extenderse mucho no suele ser buena idea porque termina siendo repetitivo, agotador e incluso demasiado exigente. Aquí supieron manejarlo apropiadamente y regalar una experiencia que no se excede en ser corta o larga. 

La posibilidad del multijugador es otro de sus puntos fuertes, a pesar de que sea una modalidad que a mí no me suele atraer en demasía. Sin embargo, indudablemente es un aspecto a mencionar y tener en cuenta. En este caso pueden jugar hasta cuatro personas, o bien enfrentarse a la inteligencia artificial. Este «modo batalla» además incluye el poder elegir una pequeña personalización del personaje, y variedad de pantallas con sus características. 

La resolución es correcta, un jefe bastante más complicado que el resto es el que da por finalizada la aventura. En general, aunque es un juego que no destaca mucho en originalidad —por lo que pude ver— tiene un buen avance con respecto a los anteriores de la saga Bomberman; y, de cualquier forma, lo de mayor importancia es el hecho de que cumple con el objetivo de entretener, y eso es lo principal. 

Es un videojuego muy divertido y sin ninguna duda recomendable. Sus múltiples pantallas con un estilo caricaturesco y dinámica simple, consiguen —incluso con su historia cliché— hacer que se pasen unas agradables horas de juego.