viernes, 14 de septiembre de 2018

Reseña: Q10

Título: Q10.
Título original: Kyuuto.
Idioma original: Japonés.
Actores principales: Takeru Sato, Atsuko Maeda, Misako Renbutsu y Kento Kaku.
Género: Romance, ciencia ficción, drama.
Año: 2010.
País: Japón.
Episodios: 9.
Duración aprox. de los episodios: 46 minutos.
Heita (Takeru Sato) es un chico normal de secundaria que aún no ha mostrado un interés real en el romance. Sus días transcurren tranquilamente hasta que se encuentra con una chica robot —Q10 (Atsuko Maeda)— abandonada y, sin quererlo, la activa.

A partir de ese momento, ambos comenzarán a vivir diferentes experiencias que les harán aprender sobre la amistad, el amor y la vida.

Esta serie la encontré recomendada en un blog hace ya unos cuantos años, la vi por primera vez para intentar quitarme otra obra de la cabeza, y más que nada porque era bastante cortita. Debo decir que, aunque me lo pasé estupendo mirándola, se borró de mi memoria tan rápido que tuve que volverla a ver para hacer la reseña, puesto que no recordaba prácticamente nada.

El argumento empieza siendo algo típico, pues las tramas donde un chico encuentra a una chica robot, en Japón, son bastante común; sin embargo, me gustó mucho cómo se trató aquí. No se centra por completo en esta idea, sino que se irán revelando las diferentes historias, dificultades y pensamientos de varios personajes. En lo personal, me encantó esto porque hizo que el conjunto fuese más dinámico y entretenido.

Por su parte, los personajes no caen en ser absolutos estereotipos. Algunos comienzan algo flojos, pero logran ganar carácter y consiguen tener una personalidad definida. La variedad también ayuda, y me agradó las relaciones que van formando, tanto amorosas como de amistad o admiración. A mi parecer, cuenta con un buen elenco de personajes.

Aun así, estos pueden resultar un poco extraños —en especial al principio, ya que luego uno se acostumbra a sus personalidades—, más que nada por las actuaciones un tanto exageradas de los actores. Y no es solo uno o dos, todos poseen comportamientos extravagantes o reacciones desmedidas, que si bien por un lado dificultan el realismo, por el otro contribuyen mucho al humor.

Hablando de actuaciones, tengo que hacerle una mención especial a la protagonista. Su interpretación de la robot me fascinó: entre el gran desempeño de ella y los efectos de sonidos que se utilizaban con acierto para sus movimientos, convencía de que se trataba de una máquina.

Pese a que conocer a todos los personajes me agradó, ninguno de ellos me cautivó por completo. Las historias eran interesantes, pero no me generaban ningún sentimiento especial. Algo extraño en mí ya que suelo adentrarme al argumento y conectar rápido. Esta creo que fue la principal razón por la que, aunque disfruté mirándola y hasta encontré algunas cosas que en verdad me encantaron, se me hizo muy fácil de olvidar.

Además de las escenas de amistad, que posee algunas muy bonitas, el romance también está bien llevado. Me atrajo tanto en la pareja principal como en las de otros personajes; se maneja un amor muy tierno, profundo y sincero. En los protagonistas puede parecer que comienza deprisa, sin embargo, el desarrollo va a un ritmo correcto.

La verdad es que supieron resolver la serie de manera acertada. Para ser tan pocos episodios, la trama se adapta a la perfección y no lo sentí para nada apresurado. Quedé conforme con cómo se lleva toda la situación: primero apela a un humor que funciona bien, pues tiene escenas divertidas que amenizan adecuadamente los capítulos; luego se inclina hacia el romance y por último se centra en el drama e incluso algo de tensión por el misterio que envuelve a Kyuuto —Q10—. Fue una correcta forma de exponer el argumento y llevar al espectador por él explorando diferentes emociones.

Asimismo, el guion me gustó lo suficiente. Cuenta con diálogos muy interesantes a pesar de que a veces quedan poco naturales. El recurso de la voz en off del protagonista me encantó, pues creo que ayudó mucho a comprenderlo y sentirlo cercano. Por otro lado, la música me pareció correcta, aunque sin gran destaque. No obstante, en las escenas sin diálogos —que son bastantes— contribuye a crear el ambiente apropiado.

Logran generar momentos muy bellos con escenarios simples. También captó mi atención, como un detalle, que tiene algunos ángulos de cámara poco comunes. Y, en general, con esa iluminación cálida en la mayoría de las escenas consiguen un ambiente nostálgico que combina a la perfección con la historia. Por lo que, en el apartado visual, si bien no llega a ser maravilloso, se presenta con un toque único y llamativo.

Creo que, aparte de lo que ya mencione sobre los personajes, lo único que no llevaron como es debido fue el realismo. Y, por supuesto, no me refiero al hecho de que convivieran con una robot, porque eso se sentía natural, sino a las actitudes o situaciones absurdas en las que a veces caían los personajes.

Para ir terminando, diré que el final me gustó mucho. La resolución del misterio me resultó adecuada, así como la manera en que transcurren los últimos capítulos: sin apresurarse. Quedó muy bonito y coherente con lo anterior, por lo que me dejó satisfecha.

Una serie con trama y personajes entretenidos, que organiza y equilibra cada uno de sus componentes, desarrollándolos de buen modo y dándoles, al final, una conclusión digna. Aunque no llega a sobresalir, se disfruta siempre que no se tenga altas expectativas.

Amé a Kyuuto tanto como amé al mundo.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Reseña: Toren

Título: Toren.
Título original: Toren.
Idioma original: Portugués.
Creador/Desarrolladores: Swordtales.
Género: Acción, aventura, puzles.
Plataformas: PC y Playstation 4.
Modo de juego: 1 jugador.
Año: 2015.
País: Brasil.
En Toren, controlaremos a Moonchild, una chica nacida en una torre mágica, y que tiene el objetivo de llegar hasta la parte superior de la misma. 

Comenzaremos con ella como un bebé; crecerá y se desarrollará a medida que sube los niveles de la torre, resolviendo puzles y evitando las trampas hasta derrotar al dragón que vive en la parte superior. Además, tendrá visiones sobre un mago, su propio origen y la naturaleza de la torre, que la ayudarán en su camino.

Recordaba haber visto hacía tiempo un video sobre este juego que me había encantado, en especial el apartado visual. Por lo que, cuando tuve la oportunidad, no dudé en probarlo.

La trama, aunque en una primera instancia pueda parecer simple y de escasa originalidad, lleva consigo un montón de mensajes y reflexiones sobre distintos aspectos de la vida que se me hicieron muy interesantes. Además, me gustó mucho cómo, al avanzar, comprendes mejor ciertos sucesos o diálogos que se presentan en el principio. Sin embargo, y por desgracia, sentí que algunas ideas quedaban sueltas y no lograban llegar a lo que se quería contar, terminando por ser algo confuso.

Aparte de la historia central, el jugador se puede adentrar en los sueños de la protagonista: otro lugar lleno de enseñanzas y hermoso en ambientación, pero que en algunos casos intenta recrear conceptos que no alcanzan a quedar claros. De cualquier manera, los sueños sirven como una especie de tutoriales para aprender estrategias que se utilizarán luego y, agregándole los escenarios fantásticos y la mecánica de juego, consiguieron que los disfrutara bastante.

Es bueno que a pesar de intentar ser una experiencia con trasfondo profundo, se haya adaptado bien la jugabilidad; la cual es variada y se podrá encontrar partes que recuerdan a las plataformas, así como puzles o batallas. Pese a que no resalta o innova demasiado, me gustó y entretuvo mucho.

Un tema que vi flojo fueron los personajes. No tenían verdadera personalidad y se notaban como herramientas para guiarnos en el viaje, en vez de personajes en sí mismos. La protagonista es a la que más se le echa en falta esto; su falta de reacción hace que se perciba como un personaje lejano, con quien uno no logra empatizar ni conectar del todo. Incluso utilizando el recurso —que adoré— de poder atravesar con ella su crecimiento, no llega a provocar sentimientos en el jugador, que podría haber sido una gran forma de internarse mejor en el argumento.

En cuanto a la dificultad, esperaba mayor complejidad, pero terminó siendo normal. Salvo algunos momentos donde hay que utilizar la velocidad, los puzles que se plantean no tomarán demasiado tiempo. Y esto va ligado a la corta duración, que también fue algo que me sorprendió, pues creía que sería de una mayor extensión a la que me acabé encontrando; sin embargo, este punto no me resultó negativo: tal vez habría llegado a ser repetitivo de prolongarlo. Creo que tal cual quedó fue el punto apropiado.

Visualmente es cautivante. Si bien es cierto que para su época los gráficos quedan muy atrás, con texturas en ocasiones muy malas y expresiones pobres en los personajes, el entorno en general es agradable. Como mencioné ya, la ambientación es estupenda. La iluminación aporta mucho y, en lo personal, me pareció muy conveniente como se aplicó, junto con esos detalles de partículas volando —un recurso simple que siempre aporta bastante—, como hojas o copos de nieve.

Los escenarios son otro de los grandes protagonistas. Me encantó la estética que crearon: ese estilo de ruinas que a su vez posee muchísimo color, junto a los vestuarios y el diseño de personajes forman un conjunto que queda muy bien y es bonito de ver.

En mi opinión fue certera la manera de incorporar los diálogos, así como toda la idea del pergamino —que era como se contaba la historia—, con frases cortas y hasta poéticas. Además de que iba con su estilo, se me hizo un modo atractivo de presentar el guion.

Para criticar, en el aspecto jugable, diré que los controles no eran de lo mejor, así como los movimientos de la cámara. No tanto porque fuera limitado el movimiento que se le permite al jugador, sino que en algunos puntos sus encuadres no resultaban muy adecuados. No obstante, debo aclarar que esto solo lo noté un par de veces. En su mayoría me agradó el uso de la cámara y considero que tiene momentos en que se emplea de modo muy interesante y poco visto. Y, por la parte de los controles, pese a que no eran de lo mejor a la hora de responder o de actuar, sí conseguían ser simples y entendibles.

En sí, es muy intuitivo, olvidando el hecho de que posee un pequeño tutorial, apunto a que se deja en claro —y es bastante obvio— qué es lo que hay que hacer todo el tiempo. Por esta misma razón, es muy sencillo progresar sin quedarse atorado. Otra característica que contribuye a su breve duración, igual que esta, es su recorrido mayormente lineal. Muy pocos son los lugares donde te puedes desviar a un camino secundario, y tampoco tiene la posibilidad de encontrar objetos coleccionables. Que esto en realidad va muy ligado a lo que pretende: se nota que busca destacar en mayor medida por su lado artístico.

La banda sonora es muy bonita, me encantó. Creo que junto con la estética es de mis componentes favoritos de este juego. Ayuda muchísimo a crear la ambientación deseada, las melodías son preciosas y hay una acertada variedad, sumándole una correcta utilización. Por lo que quedé muy conforme con la musicalidad.

Esta obra posee varios puntos muy favorables, y otros varios que se desaprovechan; no obstante, en mi opinión, su gran falla es no atrapar al jugador. La verdadera emoción escasea, le falta potencia, lo que lo vuelve incluso algo lento por tramos. Pueden ser varios de los elementos que mencioné los que causan esto; sea lo que sea, y a pesar de que me entretuvo y lo disfruté, le falta sustancia. Esperaba hallar una obra extraordinaria, pero no llega a ese nivel. Y, al no conseguir adentrarte, las ganas tremendas de avanzar que tenía en un principio se fueron diluyendo.

Aunque es un juego aceptable, muy bello en su estética y ambiente, pierde a la hora de conectar y lograr impacto en el jugador. Se siente como un proyecto que intentaba ser memorable y, por el planteo que siguió, terminó quedando mucho más atrás de lo que podría haber alcanzado.



viernes, 17 de agosto de 2018

Reseña: Full house take 2

Título: Full house take 2.
Título original: Pul Ha-U-Seu take 2.
Idioma original: Coreano.
Actores principales: JungEum Hwang, MinWoo No y KiWoong Park.
Género: Romance, comedia, drama.
Año: 2012.
País: Corea.
Episodios: 16.
Duración aprox. de los episodios: Dos partes de 32 minutos cada una. 
ManOk Jang (JungEum Hwang) ha estado viviendo con su abuelo desde pequeña enseñando Aikido, creó también la galería Manokee a escondidas de su abuelo. Por una deuda se convierte en la estilista del famoso grupo TAKE ONE, un dúo compuesto por TaeIk Lee (MinWoo Noarrogante, perfeccionista y autoexigente y KangHwi Won (KiWoong Park) quien es todo lo contrario a TaeIk: muy amable y tranquilo. 

TaeIk, quien estuvo obligado a convertirse en un ídolo para recuperar la casa donde vivió con sus padres, empezará a tener sentimientos por ManOk, al igual que su compañero KangHwi. Este sentimiento que comparten los dos hará que ambos ídolos empiecen una gran rivalidad.

A pesar de la decepción que tuve con Full house, tenía bastantes expectativas para este, y por suerte fueron cumplidas, incluso casi sobrepasadas. Me encantó este drama y hasta me resultó muy difícil de terminar, puesto que no quería que acabara.

A pesar de que la historia a grandes rasgos no es verdaderamente original, y de hecho, es bastante similar en estructura a la mayoría de los dramas coreanos de estos géneros, la verdad es que me gustan los clichés cuando, a pesar de haberlos visto muchas veces, logran atraparme; justo como me ocurrió esta vez. Además, hubo ciertos puntos en la trama que no me esperaba para nada y me encantaron. Gracias a esto, no resulta demasiado predecible en su desarrollo, pese a que la resolución sí es la que cualquiera puede esperarse.

Todos los detalles que no me convencieron en el primer drama de Full House, aquí fueron corregidos, logrando que me gustara mucho más. Primeramente, la coherencia del drama es MUCHO mejor. Las situaciones —en general— no resultan absurdas, y todo es bastante creíble y sensato. Caía en lo típico de que los personajes no hablaban de sus problemas, consiguiendo así complicar más las cosas, pero salvo por esto, no recuerdo que hubiesen otros momentos en donde los personajes se comportaran de forma estúpida. Y agradezco eso, pues detesto cuando pretenden que te creas que de verdad una persona con un mínimo de sentido común, haría cosas tan idiotas.

Los personajes me fascinaron, es cierto que son estereotipados y clichés a más no poder, pero a pesar de eso los disfruté mucho. A Minwoo lo había visto actuar ya en My girlfriend is a gumiho y estaba ansiosa por verlo como protagonista esta vez. Qui eso influyó para que su personaje me conquistara tanto, aunque en general los protagonistas con una personalidad como la suya siempre me suelen gustar. Aquí tiene un estilo más afeminado, que al principio no me convencía, sin embargo, a medida que su personaje toma fuerza esto queda en un segundo plano y me gustó igualmente. Por otra parte, la protagonista me agradó, tiene la clásica personalidad amable, divertida y trabajadora que intenta hacer que empatices rápidamente con ella, y en mi caso funcionó. Y por último de los principales, KangHwi fue otro personaje con el cual me encariñe muchísimo. El trío principal me pareció muy bueno en esta ocasión, del mismo modo que las relaciones que formaron entre ellos.

Con lo que respecta al resto de personajes, igualmente me gustaron. Todos aportaron en su debida medida algo interesante a la historia, ninguno me pareció que tuviera una actuación inútil. Y fue interesante que personajes que en un principio no parecen resaltar mucho, al avanzar la historia toman un rol más relevante.

El romance fue otro de los elementos que me cautivó. Pese a no ser uno de sus puntos más fuertes, me gustó cómo se desarrolló y la forma en que los personajes se fueron enamorando. Sobre todo TaeIk, pues fue el que más cambió debido a sus nuevos sentimientos. Él también fue uno de los principales causantes de las buenas escenas de humor que posee la obra. Recuerdo haberme reído bastante con ciertas situaciones que ocurrían. Aunque si tengo que destacar lo que mejor se trató, sin duda, sería el drama. Además, me agradó que no solo girara entorno a la pareja, sino que este era muchas veces ocasionado por otras circunstancias.

Justamente eso fue algo que me encantó de este drama, y que en general me suele gustar en cualquier drama de este estilo: que no todo se centre en el romance de los protagonistas. Pese a no haber una pareja secundaria para desviar la atención, sí que ahonda en otros temas, principalmente el trabajo de los personajes y las consecuencias que trae ser un cantante famoso en Corea. 

El asunto de los rumores y cómo las compañías están dispuestas a todo para evitar que sus artistas tengan mala fama, y la extrema locura de los fans sobre todo esas que se ponen violentas cuando su ídolo tiene pareja me parece un tema muy interesante de tratar, y que, sin duda, fue un componente que le sumó atractivo a la historia. Por otra parte, los breves momentos en donde se enseñaban algunas vivencias de la infancia de los protagonistas me parecieron acertadas, servían para entenderlos un poco mejor en el presente.

En el aspecto musical me agradó, pero no fue de las bandas sonoras más bonitas que he oído. Además, aunque en lo personal la canción principal de Take One me gustaba, sentí que la repetían en exceso. Tampoco destaca mucho visualmente, no tiene escenas demasiado deslumbrantes. No obstante, con su simpleza logran de cualquier manera un buen impacto. 

Quiero mencionar un pequeño detalle que me molestó un poco, y fue el abuso de los flashback o analepsis, como gusten llamarlos—. Yo entiendo que se utilice de vez en cuando para refrescar la memoria del espectador, sin embargo aquí lo usaban para rememorar momentos que habían ocurrido en el mismo capítulo, totalmente innecesario. Creo que podrían haber conseguido que se notara cuando un personaje estaba recordando algo, sin tener que volver a mostrar esa escena. En mi opinión, tomaron el camino fácil al hacer eso. Y bueno, simplemente me disgustó un poco, pero es un detalle menor de cualquier manera.

No obstante, en ningún momento me resultó aburrido, todo lo contrario. Se me pasó terriblemente rápido y hasta me hubiese gustado que siguiera un par de capítulos más. De todas formas, está muy bien llevado en sus 16 episodios, no se estiraron en demasía los problemas.

Con respecto al final, pese a que me gustó y estuvo de acuerdo a la serie, en el aspecto romántico fue extremadamente previsible. De todos modos, como ya he dicho, me costó mucho terminarlo puesto que no quería despedirme de los personajes. Aunque al hacerlo, también quedé con un sentimiento de satisfacción. La verdad es que no me puedo quejar, me gustó mucho este drama, de principio a fin.

Realmente lo pasé muy bien mirando esta obra. La trama —con buen drama y humor, sus personajes interesantes y su pareja principal en conjunto me enamoraron, y logró que quisiera recomendarlo a todo el que disfrute de los dramas coreanos de este estilo. 

La cosa más importante, para mí, es vivir protegiendo a las personas que amo. Solo entonces, no tendré nada que lamentar.

Reseña: The sleepy residents of Birdcage Manor

Título original: Torikagosou no Kyou mo Nemutai Juunintachi.
Título en español: Los adormilados residentes de Birdcage Manor.
Autor: Yukako Kabei (historia) y Rihito Takarai (ilustraciones).
País: Japón.
Año: 2007.
Tomos: 3.
Género/características: Drama, romance, comedia, psicológico.
Adaptación: No.

Kizuna es una chica de 16 años que se dedica a recorrer la ciudad de noche, coqueteando con hombres adinerados de mediana edad para sacarles su dinero. 

A pesar de la emoción del día a día, Kizuna está insatisfecha con su vida cotidiana hasta que Yuki Inoue, otro residente de «Birdcage Manor», se acerca ella con una propuesta de trabajo: modelar desnuda para el primo de Yuki, un pintor llamado Asai Yusei.

Al comenzar con este manga no estaba segura de lo que me iba a encontrar, pues su sinopsis y portada me daban dos vibras muy diferentes. Y, pese a no tener expectativas, por supuesto, esperaba que me entretuviera; por fortuna, sin ser una maravilla, lo consigue.

El argumento empieza siendo prometedor, no en exceso original, pero proporciona el suficiente interés. Sin embargo, considero que podía haber dado mucho de sí si se lo explotaba de mejor forma, que no fue el caso. Si bien nunca se vuelve aburrida o baja en demasía su calidad, mi entusiasmo disminuyó al darme cuenta que se estaba inclinando hacia el romance.

Que no se mal entienda, yo disfruto con una buena historia de amor, no obstante, aquí había indicios que me hicieron pensar que podía encontrarme con un misterio, o, al menos, una contundente profundidad en la psicología de los personajes —que se intenta dar con los protagonistas, pero no llega—.

Los tres personajes principales son cautivadores y curiosos, me agradaron bastante cada uno de ellos, y por eso mismo es que esperaba conocerlos a fondo. En especial me pareció que Yuki podía haber tenido un mayor aprovechamiento, pues sentí que tenía el potencial, y —para mi decepción— al final quedó allí como un simple recurso cómico, apoyo y el tercero en discordia de la pareja. 

El protagonista, Asai, es a quien se conoce mejor. Él, en contraparte a su primo, es fácil de comprender: los sucesos ocurridos en su pasado son los que en gran parte definen su personalidad. Justo por eso, y como una apreciación personal, sin considerarlo un mal personaje, a mí se me hizo mucho menos llamativo que Yuki.

En cuanto a la protagonista, Kizuna, creo que estuvo a un término medio: si bien a lo largo de la historia se va revelando circunstancias de su infancia que llevaron a convertirla en lo que era al principio del manga y, en general, su evolución me resultó muy correcta, también se le podría haber sacado mayor provecho.

Hubo algún otro personaje por ahí, pero ninguno destaca además de los tres principales y, de nuevo, a mi parecer ellos podrían haberle aportado a la trama un agregado que la hubiese nutrido mejor. Ver más facetas de Kizuna con sus amigas, y no siempre rondando a Asai, por ejemplo. O conocer la relación de Asai con el resto de su familia podría haber sido atractivo para el lector.

Por otra parte, algunos eventos ocurridos fueron un poco extraños, pues no tenían nada que ver con lo que se venía contando y te hacían pensar «¿por qué me estás mostrando esto?, ¿por qué me interesa?». Y al final no llevaban a ningún lado, o eran excusas para provocar una situación a futuro entre los protagonistas. En mi opinión, sobraban por completo o deberían haberse incorporado de otra manera.

Con el dibujo, aunque me gustó, tuve cierto problema. La mayor parte me convenció: había una buena cantidad y calidad en los fondos, variedad en la ropa y sus detalles también estaban geniales, el cabello de los personajes se veía bonito y sus expresiones exageradas le iban bien a las escenas en las que se utilizaban. Mi inconveniente fue que en ocasiones había pequeños fallos en la anatómica que hacía que los personajes se viesen raros, y me distraía, sobre todo porque no era algo constante. Aun así, al avanzar pude ignorarlo y quedarme con lo positivo. 

Para mi sorpresa —ya que me esperaba un drama intenso— poseía un buen humor; me llegué a reír algunas veces con las ocurrencias de los personajes. Como mencioné, Yuki solía ser el encargado de amenizar el ambiente, y lo hacía estupendamente. De cualquier forma, el romance y el drama estuvieron muy presentes, y pese a que no me llegó a emocionar, ambos elementos estuvieron tratados de manera apropiada.

En términos generales, quedé a gusto con esta obra. Es verdad que me hubiese complacido que se aprovechara al máximo su potencial, pero tal como está me entretuvo, me enganchó y lo disfruté, por lo que me conformo.

Y ya respecto al final: ya a medida que avanzaba se iba volviendo cada vez más fácil de adivinar, y llegada su conclusión tenía bastante claro qué era lo que iba a ocurrir, y es justo lo que pasa. Es en cierto modo predecible y también tiene algo un poco forzado, no obstante, resulta en un desenlace adecuado.  

Como extra, mientras buscaba los datos, descubrí que originalmente este manga era una serie de novelas ligeras —escritas por la misma autora— y eso tuvo mucho sentido. Asumo que en los libros se debe desarrollar mejor todo y que aquí resumieron la idea, y es por eso que se siente como si le faltaran cosas. Me habría gustado leerme las novelas, sin embargo, fue imposible encontrarlas en español —al menos por el momento—.

En resumen, es una obra que me pareció correcta, con aspectos de la trama y personajes interesantes, pero que no llega a resaltar tanto como esperaba. Se desaprovechan temas que, de haber sido explorados, podrían haberle sumado bastante a la historia.



miércoles, 30 de mayo de 2018

Reseña: Shinigami no ballad

Título: Shinigami no ballad.
Título original: Shinigami no Baraddo.
Demografía/Género: Shoujo, drama, fantasía, romance, psicológico.
Año: 2006.
Episodios: 6.
Ovas: No.
Película: No.
Basado en: Novela ligera y manga.








Momo es una Shinigami, una diosa de la muerte. Su trabajo es llevarse las almas de los vivos cuando éstos mueren. Es un trabajo agotador ya que se tiene que enfrentar a situaciones muy duras y a historias complicadas donde no siempre es justo hacer lo que debe, aunque siempre intente ayudar a los demás. 

Su gato Daniel la culpa de ser una llorona, a lo cual ella siempre responde: Los muertos no pueden llorar, así que yo lloro por ellos. Pero es una Shinigami y su obligación es llevarse a los vivos.

A decir verdad, luego de leer el manga y decepcionarme un poco, no tenía altas expectativas para el anime. Y este se mantuvo más o menos en lo que me esperaba, sin sorpresas.

La trama si bien es interesante, me hubiese gustado que se desarrollara de otro modo. Las historias cortas de cada capítulo están bien; son entretenidas, unas más que otras, pero no llegan a destacarse. Habría preferido saber algo más de la vida o pasado de Momo y Daniel, o cuanto menos que se profundizada en alguno de los personajes.

Al haber una historia nueva por cada episodio, lo que se nos cuenta en cada una de ellas es poco. Por suerte, no caen demasiado en los clichés y no resultan en exceso predecibles. Sin embargo, no hay que esperar ningún giro argumental extraordinario ni nada por el estilo. Por otra parte, ninguna de ellas me pareció apresurada tampoco, no obstante, pobre de contenido sí, y con los personajes pasa lo mismo. Aun así son agradables y en los pocos minutos en que los conocemos, pueden llegar a generar empatía.

Sus personalidades son realistas en general, aunque posiblemente muy tranquilas e incluso similares entre los diferentes personajes. Ninguno se sentía realmente único o destacable. Todos generaban más o menos lo mismo. Ni siquiera Momo o Daniel me parecieron demasiado interesantes. Así que, en general, les faltó verdadero carácter quedándose todos en personajes normalitos y vacíos.

El dibujo de los escenarios estaba bien, no era demasiado simple pero tampoco muy detallado, quedaba correcto. El de los personajes sí se notaba más simple, pero aun así era agradable y quedaba bien con las historias tratadas.

Sentí durante todo el anime un ambiente calmado, en el que todo contribuía: las tramas, los personajes, el dibujo y la música junto a los efectos de sonido. Un aspecto que por momentos me parecía muy confortable, pero en otros resultaba algo aburrido dada la falta de verdadera emoción en todo.

No llegó en ningún momento a provocarme sentimientos debido a esto. Lo miré y no me disgustó, incluso me entretuvo, pero no me involucré con ninguna de las tramas o personajes. Ni en las partes dramáticas ni en las románticas, aunque admito que estaban bien llevadas y se sentía la ternura con la que eran tratadas. Aun así, una pena, porque estaba todo dado para que fuera mucho más, pero no llegó a darse.

Como adaptación a la novela ligera original no sé qué tal es porque no la he leído, pero siguió bastante bien el camino del manga. Si bien tenía leves variaciones en ciertas historias y desgraciadamente incluyó algunas que me parecían bastante flojitas, en vez de otras que estaban mejor desarrolladas en mi opinión, me pareció bien cómo lo hicieron.

Con respecto al final no hay mucho para comentar. Cada capítulo es independiente por lo que el último no tiene nada de especial con respecto al resto. Pero en general todos concluían de forma satisfactoria con respecto al desarrollo.

Un anime agradable de ver, pero que no sobresale. Creo que dependiendo de los gustos puede llegar a entretener y a gustar su ambiente tranquilo, pero por sus tramas cortas de cada capítulo que no tenían conexión entre sí y su falta de profundidad en los personajes, no llega a más.